domingo, noviembre 20, 2005

I feel Busted!

Esta mañana Canal Once pretendía transmitir dos películas de Buster Keaton. Sólo pudieron pasar una – Sherlock Jr. – la cual fue suspendida dos minutos antes de acabar, dada la intromisión de las fiestas de la Revolución Mexicana. Al menos pude ver la mayor parte: la trampa tendida al aprendiz de Sherlock Holmes por el “galán local”, su versión onírica – y la de su sombrero – metiéndose en la película donde libra un hacha, una bebida envenenada y una bola de billar preparada para su explosión. Lo más gozoso: la larga secuencia en que Keaton se queda abandonado en el manubrio de la motocicleta sin darse cuenta de que el policía se ha caído kilómetros atrás, dando lugar a milagrosos libramientos de obstáculos, que sólo concluyen cuando el detective aterriza en el sitio en que tienen capturada a la chica.
Me impresioné con los efectos visuales. La película fue filmada hace más de ochenta años, y resulta muy sorprendente el sucesivo cambio de planos que se hace cuando el protagonista entra en la pantalla del cine; o cuando, al quedarse dormido, un Buster Keaton transparente se desprende del original. Atinar a todas las bolas de billar, menos a la número 13 – a la que se rodea, brinca, esquiva –, ¿es producto de un efecto visual o de la destreza de Keaton?
¡Oh, si el detective hubiera sido un poco más veloz en sus imitaciones, yo hubiera podido ver el beso que finalmente le iba a propinar a la chica! Unos segundos antes del beso: Fox y Marthita. Frustración, ¡ven a mí!

3 Comments:

Anonymous Chole said...

Me siento ignorante al respecto, ya que nunca he podido ver una película de Buster Keaton. Con tus comentarios me has convencido que debo buscarlo aunque sea en mi chafa sistema de cable local. No tengo mucha esperanza, pero si ves que transmitirán alguna de sus películas, me avisas. Así podré agregar un comentario un poquito más informada al respecto. Te quie...tecito, hermanis!!!

23:38  
Blogger Aldo Iván Espinosa said...

Que pueden llegar a ser hilarantes. Como aquella vez en que su marido tropezó y, por tratar de agarrase de algo, la toma del cuello y por poco le hace compañía en el suelo. O cuando le chifla, o cuando la sube al caballo jalándola de un brazo.
O como cuando estuvimos a punto de desatar la guerra Caracas-Washington con sólo decir: "a otra cosa, mariposa".
No, en realidad son deprimentes. Me quedo con Keaton.

23:44  
Blogger Fairest Creature said...

Sí, sí; yo les aviso cuando estén pasando otra de Buster Keaton. Presumida: no hace falta tu chafa sistema de cable local para toparlo... como dije, yo la vi en el Once: televisión abierta del Poli para el mundo.

21:29  

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