jueves, enero 05, 2006

Dos versiones sobre la ceguera

Perdí los ojos. Perdí los que pierden a muchos. Mal es el no ver, mas peor es ver para mal. Perdí los ojos. Perdí un sentido por donde suelen perderse todas las potencias. Perdí los ojos. No digo bien, perdiéronlos los apetitos desordenados, los afectos perniciosos. Cerré las puertas a la entrada de todos los vicios. No sé por dónde voy, ni los delitos saben por dónde venir a mí. No viendo, voy tentando; y si viera, fuera tentado. Perdí los ojos. Y tropiezo en lo que no veo, mas era peor cuando veía caer en lo que miraba. Perdí los ojos. No es gran pérdida la que sustituye un palo, la que suple un perrillo, la que disimula un niño. Perdí los ojos. Hombres y mujeres ha habido, que por su quietud se los han sacado. Si no hubiera visto, sintiera no ver; mas como sé que son pasadizo de todos los pecados, me consuelo de haber perdido la vista. Perdí los ojos. Y el distraimiento del entendimiento, y el divertimiento de la contemplación, y el contagio de la voluntad. Quien conoce los males que ocasionan, con tanto gusto los cierra para no ver, como para dormir. Son de tanto desasosiego, que sólo descansa el hombre cuando los cierra. Mejor los cierra quien los pierde, que quien los cierra, pues no podrá volverlos a abrir. Perdí los ojos. Poco antes que los había de perder: de la muerte es esta doctrina. Hasta que el hombre pierde los ojos, no empieza a descansar. Tales son, que Jesucristo nuestro señor dijo: que si el ojo fuere malo, lo será todo el cuerpo. Y mandó que si el ojo derecho me escandalizare, no sólo le saque, sino que le arroje fuera de mí. Estas palabras, para quien tiene ojos, son precepto; para mí que los perdí, consuelo.
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Tim Burton, "The boy with nails in his eyes" (The melancholy death of Oyster Boy).
Francisco de Quevedo, "Perdí los ojos" (De los remedios de cualquier fortuna).
(¿Que por qué están juntos en el mismo post? Porque soy voluntariosa. Además, ¿qué diablos? Es mi blog.)

2 Comments:

Blogger Aldo Iván Espinosa said...

Y Dios se frota los ojos, nos mira y ríe.

Yannis Ritsos, Sueño de un mediodía de verano.

01:36  
Blogger Fairest Creature said...

Yo pensando que se reía conmigo. Así lo vio mi miopía.
De mí, de mí, siempre de mí.

01:45  

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