viernes, abril 14, 2006

El sueño del pasado perturbador

Sucedióme en mi escondrijo, tras haber cometido imprudencia mayúscula: la de abandonar a Quevedo por cuatro días, en sabiendo que tengo pactada e impostergable cita con doña Lourdes, misma que ha venido aproximándose sin que a ello medie posible remedio desde el día en que hube de abandonar la ciudad, con el reposo como único concepto trabajado con honradez, aquí, en las profundidades del mi pensamiento.
A mediodía salió un sol perturbador e intenso, cuyas consecuencias terribles hube de sufrir, teniendo como herramienta, también, los excesos que son propios de mi especie, y que temprano durante esta jornada presa hicieran de mí. Salíme al jardín, dispuesta a retomar los Sueños y fue que leí en el Discurso entrar sólo a los que son peores que Judas. Reíme en partes, reflexioné en otras, disimulé mi cara de ignorancia en los fragmentos que resultáronme de primera mano incomprensibles. Fue de tal suerte avasalladora la fuerza solar, que hube de acompañar lectura y gestos con cervezas sucesivas. Y viendo que el líquido no me resbalaba con facilidad, fue necesario surtir mi mesa con comidas chatarrientas. Fue de notar que conforme desfilaban las cervezas, fueron toda vez menores las reflexiones y risas, y cuanto más cuantiosos los disimulos de ignorancia y, después aún, más grande la ignorancia honesta.
Es claro que al menos di término al Sueño que tenía pendiente. De esta suerte, ligeramente tambaleante e insolada, fuime a comer, y cometí grave atrocidad, por la que heme de condenar como se colige del doctísimo Quevedo, y fue que en siendo vigilia no paré mientes en rellenarme con la carne de un pollo, del que con seguridad no hase de ver pluma en el Infierno.
Terminada la tal actividad, y sin reparo en lo sacro del presente día, no pude más que dirigirme al lecho, y dormir una larga y reposada siesta. No hubo menester demasiado esfuerzo porque en cerrando los ojos fui presa del sueño, y de las vívidas imágenes que estoy por relatar, aunque someramente.
Halleme entrada en una galería alargada, cuyas imágenes se manifestaron a mis ojos, y debí aceptar que estaba en sitio semejante al Infierno. Eran pinturas y fotografías rellenas de yuxtaposiciones extraviadas, colores chillantes y otras cosas espantosas que cuéstame trabajo tratar de revivir. Fuéronse luego entrando figuras de la más diversa índole, aunque tal parecía que lo hacían en lapsos distanciados el uno del otro. Eran todos ellos personajes de mi infancia, quienes eran idénticos de cómo son en mis recuerdos, y no como deben ser realmente. “No diré quién y quién más a más de mí”, dice Efrén Hernández, “pues es historia vieja y ya no me trae alegría” (procurarás dispensar, lector, lo erróneo de la cita, mas sábete que mi Hernández no está a mano. De corregir la cita, tendrás la mi gratitud para ti entera). Diome grande risa verlos a todos, que no he visto en muchos años, y fue de ver que todos eran una versión hiperbólica de lo que alguna vez conocí. Así, la mujer de la nariz prominente, la tenía de un metro y parecía una rama, y el entrado en carnes parecíase a un animal de borra. Así fuéronse entrando muchos, y deteníanse – no todos – a platicar conmigo de asuntos tan banales como en tiempos, y de los cuales no recuerdo ya nada.
Pero así como en Somewhere in time, un hombre encuéntrase de vuelta en su lecho tras la visión de una moneda, así mi pensamiento hubo de repetir “muertos, muertos, muertos”, para que yo me hallase nuevamente despierta, más espantada de lo que las representaciones del sueño habían menester, y no sin salir de la galería sin haber aprendido algo de mis excesos.
Terrédeslo en cabo por bueno verament.

7 Comments:

Blogger Aldo Iván Espinosa said...

¡Ah, excelente post! Sobre todo la cara de pánico de la protagonista, que ilustra clara y eficazmente lo que sería volver a encontrar a Ruvalcaba, a Cohen Robles, a Pico Linares Maldonado y Nikteja Sulvarán Garsi, ¡que siempre me acusaba con la maestra y me quitaba mi lugar!

00:43  
Blogger Fairest Creature said...

Imagínate nada más regresar a todo eso, pero en mucho peor. No, no, no; más trabajar, y menos dormir para mí, si quiero evitar encuentros incómodos.

01:47  
Anonymous Pepe said...

Confirmo los rumores: tu blog es chido. ¡Saludos!

11:04  
Blogger Fairest Creature said...

Uuuuh, hay rumores y todo.
Gracias por darse usted la vuelta por acá... se le espera más seguido.

17:33  
Anonymous Anónimo said...

Lejos, aún lejos...

18:56  
Blogger Del nahual divino... said...

¡Qué tremenda pesadilla! Pero yo opiaría que después de sendo susto convendrían otro par de cervezas y un poco de descanzo para disipar el espíritu ^_^

13:40  
Blogger Fairest Creature said...

Estimado anónimo:
¿Qué? ¿Cómo-cuándo-dónde-por qué?

Pepe:
¿Cree usted que me dejé amilanar? Seguí bebiendo, bebiendo... ¿Cómo, si no, disipar las tales visiones?

02:22  

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