martes, mayo 23, 2006

Tres notas inconexas

1. Ofrecer ayuda es un acto cargado de soberbia. Quede anotado para futuras referencias que, cuando alguien me cuente que nació sin nariz y que le tortura que ello sea castigo por sus pecados, o por los pecados cometidos por sus padres, yo deberé asentir y hacer expresiones de angustia, tristeza, o cualquiera que sea la emoción adecuada al relato. Sólo hasta que llegue la pregunta Miss Lonelyhearts, ¿debo suicidarme?, deberé entrar en acción. A no ser que llegue Shrike. O que Miss Lonelyhearts deba recurrir a la Miss Lonelyhearts de las Miss Lonelyhearts. Me queda claro: nadie me ha pedido mi ayuda, ¿por qué puedo pensar que alguien me necesita para algo? Soberbia.

2. Cito aquí al eminente crítico R.J.Campos, quien hace años escribió en una barda: ¿Quien será el novel que invente el Soma? (así lo escribió; si tal no hubiera sido, nunca nos hubiéramos enterado de la anécdota. Y es que ahí estaba todo el chiste).

3. Esta mañana, en un exabrubto, tiré mi ramo de manzanilla a la basura. A veces puedo ser muy tonta.

4 Comments:

Blogger Ivonne said...

Ofrecer ayuda no es un acto de soberbia. Es un acto de conmiseración, y por si esta palabra puede resultar un poco fuerte a tus oídos, hay otra que se llama empatía. Soberbia es lo que haces ahora, simplemente con pensarlo, lo cual me resulta inconcebible.
¿Quién es soberbio?, quien ofrece la ayuda o quien no la acepta. Se necesita mucho valor para pedir ayuda, pero mucho más para aceptarla.

14:08  
Blogger Fairest Creature said...

Tiene usted razón... más soberbio es decir "oh, oh, cuánta ayuda ofrezco".
En fin, eso.
Nueva lectora del bló... ¡bienvenida!

21:21  
Blogger Del nahual divino... said...

Mucha razón existe cuando dices ofrecer ayuda puede ser un acto de soberbia. Como que el querido Lacan decáa que el buen samaritano era más bien un sádico. Saludos ^_^

11:30  
Blogger Fairest Creature said...

Sí, siempre desconfía de las buenas intenciones.

23:27  

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