lunes, agosto 07, 2006

Rehiletes

La otra tarde le pregunté a un señor cuánto costaban sus rehiletes. Que cuánto costaban los grandes, que cuánto los chiquitos, que cuánto los medianos, que cuánto éste y que cuánto aquél. Luego le di las gracias y no le compré nada. Y me arrepentí porque, de haberle comprado algo, se hubiera dejado tomar una foto. Pero como no le compré nada, pues hasta pena me dio. Entonces me tuve que ir correteándolo. Éste fue el resultado de la persecución. Me gusta.

A propósito de fotografías, aquí está el link a mi nuevo archivo fotográfico, en el que revelo el oscuro deseo abrigado por mi alma: trabajaré para en una casa editorial dedicada a recetarios y le tomaré fotos a los ingredientes. Ahí está la felicidad. Uhm, ajá.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Guau! que buenas fotos, todo se me antoja hasta los frijoles de vaquita.

20:56  
Anonymous Anónimo said...

Ah! se me olvidaba que también me gustan los rehiletes, están padres los que vende ese señor, a ver si lo vuelves a encontrar y te compras uno

20:59  
Blogger Fairest Creature said...

¿Y ora? ¿Quién me comenta? Creo saber, pero ¿cómo saber?

21:21  

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