sábado, septiembre 16, 2006

Hoy me enteré de que hasta los blackeros gritan "¡Viva México!"

...y lo hacen con su "voz de mostro", como los blackeros que conozco llaman a su técnica vocal. También se emborrachan con tequila, y llevan a sus novias a las fiestas mexicanas, y sus novias también gritan "¡Viva México!" con la "voz de mostro" expropiada de sus novios blackeros.
También me enteré de que la mejor sopa de tortilla del mundo, la de Villa Dulce, en Villa Guerrero, sabe mejor que nunca en 15 de septiembre.
Me contaron de las maravillas de planear un viaje a El Oro la mañana que le sigue a echar tequilas en noche mexicana.
Y me platican que lo mejor que se puede hacer es echar muchos cuetes y llenar de pólvora la masa de los biñuelos.
Y así me fui enterando de muchas cosas a lo largo del día, entre ellas que mi abuela me estaba esperando despierta con un atole y un tamal, hasta que, tras la noticia de que siempre no salía a las 23:30 sino hasta quién sabe cuando, decidió irse a la cama.
No es que sea una gran aficionada de estas fiestas, pero estando aquí encerrada, mi apátrida corazón de piedra se reblandece, y evoca las reuniones familiares, las trenzas y los aguardientes (muchos términos caben en esos tres términos). Es que, qué crueldad es ésta, ni una telecita para enterarse del acontecer nacional.

(Diez horas y media... y contando.)