jueves, diciembre 21, 2006

No he actualizado el blog en varios días

Es que, como santo de pueblo, he estado celebrando mi cumpleaños a lo largo de muchos días. Los festejos comenzaron el jueves catorce, y acabaron el martes diecinueve de diciembre. Ha sido mucho cumpleaños número veinticinco para mí, y ahora estoy más echada a perder que de costumbre, dadas las numerosas muestras de afecto, llamadas, correos electrónicos, mensajes telefónicos, visitas, regalos de todo mundo (mi mundo). Aunque sigo encerrada y ocupada, ¡nadie me ha olvidado!
A continuación, para los fieles lectores de Cajón Desastre, una relación de obsequios recibidos en los pasados días. Atención:

Casi en orden de aparición, tenemos:
1. Pijama de Bob Esponja, que mi abuelita me regaló como quince días antes de mi cumpleaños, que porque "ay, es que como no te va a gustar, mejor te la doy de una vez, para que puedas cambiarla o tirarla a la basura, ay, perdóname, mejor te doy el dinero..." Mi abuelita siempre se está quejando de las cosas que hace. Venía envuelta en una bolsa de vaca; no la quiso envolver, por si yo la odiaba.
2. Hermosa bolsa de mezclilla de engañosa apariencia. Se ve bien chiquita, pero le caben infinidad de cosas, excepto el celular. Tiene muchas bolsitas de almacenaje diverso. Ésta me la regaló Moi, porque durante semanas lo traje viendo bolsas por donde quiera que íbamos. Venía envuelta con singularidad en papel azul eléctrico.
3. Entre apagados muros, el poemario de Efrén Hernández, primera edición, de 1943. Maravillosa rareza que Moi tuvo que buscar y buscar, hasta que la encontró. Gran regalo, que venía envuelto en foami verde con decorados en cinta de aislar roja, que para controlar la humedad. Creo.
4. Otra bolsa de mezclilla, sólo que ésta muy grandota, en apariencia y en capacidad. En la foto no se aprecian sus bordados floridos, ni las bolitas metálicas que le quiero arrancar para metérmelas en la boca. Es que son tan redondas. También me la regaló Moi, para lo que la envolvió en papel china negro con decorados en diurex transparente.
5. El mejor regalo de Moi. Después de noventa envolturas, apareció Amiga a la que amo, antología de poesía amorosa de Rubén Bonifaz Nuño, poeta ampliamente recomendado por Moi durante meses, y ahora tengo dónde leerlo. Venía envuelto en papel blanco, con decorados artesanales en cinta de aislar roja.
6. Charlie and the chocolate factory. Regalo largamente analizado por Ivonne Walls, quien a pesar de conocerme desde hace relativamente poco, parece saber justamente lo que más me gusta. Después de sufrir durante dos semanas preguntándose qué regalarme, me dio una de mis películas favoritas, y me hizo muy feliz. Venía envuelto en una caja de Mixup.
7. Bolsa de mezclilla todopoderosa, con tamaño suficiente para meterme a dormir cuando me quede abandonada a mitad de la calle. Es muy bonita y casual, y puedo usarla para absolutamente todo. Además, tiene una libélula, una flor y una hojita. Me la regaló Aldo Iván. Ya no vuelvo a pedir bolsas de mezclilla a todos los puntos de la rosa de los vientos. La envolvió en papel navideño.
8. Aldo Iván me regaló mi revista oficial de Lost, porque cada vez que él me decía "¿te acuerdas de fulano, mengano, y cuando la escotilla esto y lo otro?", yo siempre lo veía con cara de que lo entendía, pero ya no me acordaba de nada. Entonces, este obsequio es para repasar mi serie favorita en lo que llega la tercera temporada. Esta revista venía envuelta en más papel navideño.
9. Ah, tarjetas de Lost, con muchos sujetos de Lost y cosas de Lost y números de Lost y, en general, muy de Lost. Claramente dice ahí que son intercambiables, pero Aldo Iván y yo ya discutimos, y creemos que esto no puede ser cierto. Es el kit completo y, dado que lo tenemos completo, no tenemos la intención de intercambiar con nadie. Esto venía envuelto en más y más papel navideño.

10. En fotografía por separado, la charola de galletas que me regaló Óliver. Está por separado porque no tenía envoltura aparte de la que aquí se muestra, y porque es el único obsequio intencionalmente masticable, razones suficientes -opino- para ponerla así, y no en conjunto con otros regalos.

Ahora bien: el otro día vino mi madre. Traía consigo un ramo de flores. En secreto me dijo "son para ti, pero no le digas a tu abuela". A mi abuela le dijo "son para ti, pero no le digas a Diana". Con eso, mi mamá mató dos pájaros de un tiro, y todas tuvimos flores y fuimos felices.
Entre otras cosas, mi mamá trajo mis regalos de cumpleaños. Y es que, días antes, me había mandado un mail en el que decía: "tu cumpleaños no pasará desapercibido jamás, eso grábatelo en tu gran cabeza de vaca".
En fin que me trajo los regalos que me mandaban todos los de allá. Atención:

11. Mi agenda maravillosa un-día-por-hoja que específicamente le pedí a mi papá como quince días antes de mi cumpleaños. Él sabe que soy terriblemente arrogante, sangrona y melindrosa. Sólo él sabe escogerme la agenda que sí puedo usar durante un año entero. Además, todos sabemos que la agenda forma parte de la canasta básica. Venía envuelta en una bolsa de regalo de princesas, hecho que me extrañó profundamente.
12. Mi mamá me regaló un hermoso cojín de vaca cilíndrico. Es suavecito en su sección de peluche, y más suave aún en su sección de lykra. Además, goza de un botón que, al apretarlo, hace vibrar todo el cojín, y me hace feliz hasta que me marea. Ya sé qué piensas, sucio lector: muere. Es muy bonito, y venía envuelto en papel américa rosa con moño multicolor, mismo que fue objeto de pleitos un rato después.
13. Bolsa, síii, otra bolsa, sólo que ésta es rosa y tiene conejos, y muchas bolsitas chiquitas por doquier. Y es bonita, con gran capacidad de almacenamiento y una correa que se estira y se estira. Ésta me la mandó mi hermana, quien anunció que ya tenía mi regalo por allá de octubre. Quizás un poco después. Venía en vacuna envoltura verde, junto con una paleta de dulce escandalosamente pequeña.
14. Plumas de colores de punto fino, que huelen extrañamente cuando se escribe con ellas. Son muy bonitas y tienen dibujitos cursis por doquier. Éstas también me las mandó mi hermana, envueltas en el mismo papel vacuno color verde.
15. Mi hermana sabe que tengo compulsión por lavarme las manos, y que siempre que me las lavo, debo usar aromático jaboncito. Y por eso me mandó extraño e innovador jabón de papelito de colores, envuelto en el mismo papel verde de vacas.
16. ¡Cartera de puerquitos! Es muy linda. Y es que mi cartera de Winnie Pooh ya había durado como ocho años, y estaba horrible, y ya daba pena sacarla. Ahora tengo esta linda cartera de puercos blancos y negros. También me la mandó mi hermana, y también envuelta en papel vacuno y verde.

Este post es demasiado largo, y me ha costado mucho trabajo. Mañana embelleceré los links y quitaré los errores que se hayan ido, que seguro son bastantes. Por lo pronto, anuncio que no todo es estirar mi manita y recibir muchas cosas. Mañana: de cómo logré llegar con vida a mi trabajo cargando ocho latas de chocolates y, pronto, una relación igual de larga y fastidiosa de los regalos navideños que daré a mi familia.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Los cumpleaños son la neta!! A mi me fascinan, es cuando las personas que realmente nos quieren, nos lo hacen saber. Y qué bueno que tienes muuuuchas personas que te queremos.
¿Lo mejor de lo mejor? Las envolturas... cómo se quema uno el coco pensando en eso de envolver un regalo... pero ME PUDO ENCANTAR la envoltura de fomi verde con la grandiosa X en rojo... jajajajaja!!!

Te quiero Wonka, y qué bueno que disfrutaste mucho tu cumple!!!
Ah!! faltó la grandiosa foto del pastel verde!!!!

15:06  
Blogger Fairest Creature said...

Es verdad: olvidé poner el pastel verde.

Yo amé todas las envolturas. Luego no sé si disfruto más los regalos o las envolturas. Como que dicen mucho, creo yo, y son lindas =) Las de decorados artesanales sí son las más chidas, ja. tuve un gran cumpleaños. Gracias por darte la vuelta por acá.

Pronto: ¡el pastel verde!

19:37  
Anonymous cesararenasmoreno@gmail.com said...

Hola, me podrías mandar la ficha bibliográfica completa de la antología de Rubén Bonifaz Nuño, "Amiga a la que amo...".
Te lo agradezco.
quecha02@yahoo.com.mx
Saludos, César.

20:18  

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