sábado, diciembre 30, 2006

Una revisión caótica de 2006

Logro del año: Después de 700 fracasadas entrevistas de trabajo, conseguí mi empleo actual.
Fracaso del año: la inversión de una quincena en pintura para la recámara a la que nunca regresé.
Decepción del año: empezando 2006 perdí una amistad que creía importante. Sufrí mucho tiempo, lloré, menté madres. Luego se me pasó el coraje y pensé que no valía la pena tanto drama, pero no logré recuperar la confianza, y perdí la ya para entonces endeble capacidad de hacer amigos.
Frases célebres del año: "¿Tiene Dios vuelve en una Harley?". Otra: "¿Cómo va la tesis?". Otra: "Vendo boleto de Robbie Williams. Primer concierto". Otra: "¿Estás embarazada?, ¿te vas a casar?"
Separación más triste: Último taller de La Sandía en Casa Talavera.
Incursión más sufrida en una disciplina nunca antes explorada: ponencias en la UCSJ y en la UAM-I, con más dulces que agrios resultados.
Mejor evento: ¡Superbowl XL! La reunión del Mundialmente Famoso Marlin Ahumado de Mario.
Evento más pinche: Posada del Reforma.
Evento más sorprendente: Algodón volador. Ser despertada por policías, asomarme por la ventana con mi look Burton, y darme cuenta que me están apuntando con una pistola.
Evento más osado y memorable: asesinato a la luz de la luna en Ciudad Universitaria.
Superpoderes adquiridos y aplicados en el año: Invisibilidad (aplicada en desayunos y reuniones multitudinarias). Programación televisiva (aplicada cuando quería ver México 2000 y Peut-être, y salieron en la televisión esa misma noche y dos noches después, respectivamente). Capacidad de apagar la luz sin tocar el apagador (aplicada en mi ahora ex recámara, cada vez que me enojaba de forma sobrenatural). Capacidad de prender la luz sin tocar el apagador (aplicada en los momentos... menos pertinentes). Capacidad de transformar la ropa blanca en verde (aplicada en el día de San Patricio, para mi infelicidad).
Mejor inversión: Dudo que la hubiera.
Peor inversión: La categoría se la pelean el boleto para el concierto de Robbie Williams, y la desalfombrización, destapizado y repintado de mi ex recámara.
Drama referente a mi salud: mastopatía fibroquística. Mención honorífica a mis defensas, las cuales sólo me fallaron en la gripa de tres días, a unas semanas de entrar a trabajar a este sitio, que tanto me llenaba de angustia y drama en sus inicios.
Pérdidas más dramáticas: mi celular rojo, desaparecido minutos después de estar hablando mal de él con Ivonne. El pollo Carmelo, a quien iba a cuidar, quitar pelusas, acicalar y dejar bonito. Nunca me lo perdonaré.
Adquisiciones más celebradas: mi nuevo celular. La herencia de la cámara digital. Mi DVD Mitsui.
Concierto más promovido: Robbie Williams, primer concierto. ¡Recuperé doscientos de quinientos pesos!
Padre del año: Harry, con 13 cachorros en un primer intento.
Esposo del año: Harry, quien ahora vive en pecado con Dolores.
Muerte del año: Billy Preston. Cuco, el betta que agonizó diez días.
Chelería más frecuentada: El Río de la Plata: cervezas de once pesos y palomitas saladas.
Carencia más sufrida: Partidos de la NFL. Nunca haber volado un papalote.
Mejor película del año: Little Miss Sunshine. El laberinto del Fauno.
Peor película del año: Está entre Babel y Volver. Pero el premio se lo lleva: ¡Volver!
Libro del año: La conjura de los necios.
Lugar para haraganear: Los pastos perpetuos del CNA.
Personaje del año: Rafael Inclán.
Disco del año: Noah's Ark, de CocoRosie. Me lo envió Julie.
Drama del año: Los mil doscientos cuarenta y tres pleitos con mi familia. Nunca fui tan infeliz como cuando estuve sola.
Descubrimiento del año: Liniers.
Peor berrinche hecho por culpa de un pateador de la NFL: Mike Vanderjagt deja a los Potros fuera de los playoffs en enero frente a Pittsburgh. Pittsburgh llega al Superbowl, y lo gana.
Mejor gadget: Cinta de aislar roja. Agenda de Mickey.
Flor más abundante en mi florero: Manzanilla.
Serie televisiva: La segunda temporada de Lost.
Viaje en metro más memorable: Cuando usé la línea amarilla y llegué hasta la estación Politécnico.
Peor apodo: Cicciolina. ¡Me quiero morir!
Jornada de trabajo más larga: la del día de las elecciones presidenciales.
Fenómeno editorial de más impacto: cuando mi blog apareció en La Jornada, con un post de lo más torpe.
Actividad más ociosa, cuya realización implicó más pérdida de tiempo a lo pendejo: revisión de encabezados anteriores, que para ver si eran de acción o de hecho.
Viaje frustrado: Morelia, Capital Mundial del Desencuentro.
Enemigos acérrimos 2006: Doña Crutón. Rafael Lemus.
Medicina favorita: Naxen, de quinientos en quinientos miligramos, hasta la creación de un diamante estomacal.
Look más imitado: Tim Burton.
Mejor post en Cajón Desastre: Quizás alguno de los posts de papalotes.
Peor post en Cajón Desastre: Uno al que ni yo le entendí.

4 Comments:

Blogger Fairest Creature said...

Pese a que este post está de la chingada, el lector debe apreciar que es la primera vez que pongo fotos mías en este espacio. A tanto llegó el confesionalismo, que hasta agregué fotos de mis boobs.
De nada.

14:26  
Anonymous Anónimo said...

Jajajajajaja!!!!! Y dónde está esa foto? Jajajaja!!
Estuvo bueno este post... y qué bueno que no se me ocurrió porque de lo contrario, sería puro llorar por aqui, llorar por allá, llorar por acullá, llorar por los rincones, llorar como muñeca fea... tu sabes.
Te quiero

18:30  
Blogger Mario said...

Gracias por mi nominación-premio. Todo se lo debo a mi manger y a la Virgencita de Guadalupe. Ojalá se repita pronto.

20:47  
Blogger Fairest Creature said...

Auch... es una pena que todo lo veas con tanto sufrimiento.
Yo también sufro, sufro, oh, cómo sufro, pero no la paso tan mal.
=) Beso, Guols.


Mario: ¡Taco de marlin, taco de marlin, taco de marlin!

21:15  

Publicar un comentario

<< Home