jueves, enero 18, 2007

Intermitente mal humor crónico degenerativo

Fin de semana Toluca-Metepec-La Concha-Metepec-Toluca: todo es felicidad, todo está en su sitio. Camino por las calles no demasiado transitadas, me siento feliz; como con hambre, cada alimento tiene su propio sabor, la cerveza es magnífica para la sed; tardo un poco en calentarme, pero duermo profundamente. Todo hace lo que debe hacer: los perros ladran, los campos tienen surcos, el pan está hecho con harina.
De regreso en la Ciudad: gente saliendo de las coladeras, metiéndose por las ventanas; calor, calor, calor; comida de sabor homogéneo; impuntualidad inevitable; insomnio, doscientas vueltas en la cama, contando borregos, haciendo cuentas numéricas regresivas, apretando los ojos con la esperanza de que se queden soldados por una noche entera.
De vuelta a mi trabajo: desorden, pilas de periódicos por cada esquina, todo fuera de su sitio, mugre, polvo, amontonadero.
Listo, estoy de mal humor. De regreso en casa. Home, sweet home.