lunes, agosto 06, 2007

Estampa de herida con cauterización

En clase de encuadernación, una compañera -la que trabaja en la Martí- se tiró una balastra en el pie. Todos se escandalizaron, pero ella se rió. Debió haber notado que el sino le advertía sobre desventuras a corto plazo; debió salir corriendo en ese mismo instante, pero se quedó. Media hora más tarde se escucharon los ruidos propios del accidente, el drama y el sufrimiento. Volteamos: mi compañerita -la misma de la Martí- tenía un punzón atravesado de la palma al dorso de una de sus manos. Impulsiva, se arrancó el punzón, haciendo el doble de daño a su mano a la salida de la herramienta. Me da la impresión de que, con la velocidad de la herida, el fierro se puso al rojo y cauterizó la piel en ambos sentidos. Y me da esa impresión porque nunca se vieron los chorros de sangre a la Kill Bill que todos estábamos previendo. La mano tenía un hoyo a cada lado. Pronto se empezó a hinchar como las tortillas buenas cuando se calientan al comal. La mujer en cuestión salió corriendo a la sala de emergencias, sólo para hablar después y anunciar que se había atravesado un nervio, y yo quedé altamente impresionada, como el hecho de haber redactado esto claramente demuestra.
Pero luego, en la tarde, la Souris me contó muchas historias en las que figuraron personajes como el Manatí, el del hachazo en la cara, el Dulce de Leche, el Hombre Verdadero, el del rostro leporino, y así muchos. Y ya con eso todo se me olvidó.

Etiquetas:

2 Comments:

Blogger caesare said...

OUCH!!!!! eso debe dolerte hasta las mismas muelas. En fin, lo importante es que recibió atención inmediata.

Y por cierto
¡¡¡¡¡QUE BUENO ES LEERTE OTRA VEZ AMIGA!!!!!, tus palabras crean en mi cabeza mucha alegría y sobre todo tranquilidad al saber que te encuentras con bien.

Bienvenida nuevamente.

17:21  
Blogger Fairest Creature said...

¡¡¡Gracias, Caesare!!!

Oye, hace años que el azar no nos pone en la misma ruta, a ver pa cuándo nos vemos, ¿no?

13:22  

Publicar un comentario

<< Home