sábado, agosto 18, 2007

El relato dominical que todos estaban esperando

Fue un gran día. Desperté temprano y, como ayer no aproveché suficientemente el tiempo disponible, tuve que ponerme al corriente del primer tomo de Death note. No pude acabarlo antes de ir a ver a mi mamá. Llegué a tiempo. Cuando por fin nos encontramos, caminamos algunas calles hacia el restaurante. Comimos bastante y muy rico: ensalada césar, sopa de cebolla, un corte de carne bastante jugoso con una salsa de algún ingrediente activo que he olvidado ya. El postre, después de esas delicias, fue una vergüenza. Tomamos cerveza, dedicamos el tiempo necesario a hablar de los brazos de Nadal, echamos chisme, le confesé a mi mamá mi responsabilidad sobre todas las cosas que en la actualidad me están pasando, me aconsejó. Le di las libretas que le fabriqué con mis manitas, también le regalé un barniz. Fuimos al museo. Subimos escaleras, bajamos escaleras y subimos escaleras otra vez. Me insistió en que comprara unas postales; ahora sé que hizo bien en insistirme, pues de otro modo no las tendría y estaría pensando en ellas. Caminamos, cargamos como diez kilos de pedacería de vidrio (ahora me duele mi cuerpito), intentamos tomarnos fotografías. Luego se fue, y yo sentí algo como un hoyo en el estómago.
Tomé café, tomé más café. El mensaje de Rocío no llegó sino hasta que estuve en casa y no tuve ganas más que de negarme a ir a un tal toquín de un tal Jesús. No sabía que todavía se usaba el término toquín. Mientras, acabé el tomo de Death note, el cual me predispuso a caer en las redes de la prensa sensacionalista. Me gané las burlas del Aldo y de la Chole. Ella, por cierto, me envió una fotografía maravillosa: será la imagen de Popota en mi collage o en lo que sea eso que estoy haciendo. Aún me faltan muchas fotos, pero es tan difícil conseguirlas todas. Le tomé fotos a unos M&M's de cacahuate. Me pinté las uñas. Volví a ver Babel, otra vez no me gustó, es un telenovelón sufriente. Para sacudirme el mal espíritu, estoy viendo por milésima ocasión mi película favorita (it's tedious, I know). Merezco una felicitación, pues no la había puesto como en seis meses.
Ni he de acabarla, pues me están esperando Light y Ryuk.

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3 Comments:

Blogger Aldo Iván Espinosa said...

Aunque tu información, a grandes, muy grandes rasgos, era correcta. Pero por un momento sudamos frío,a poco no -tu hermana más-.

Toquín rima con motín, querubín y erikrubín.

Todos los que han visto el comercial de M&M's, se identifican primero con el galán y la mami. Pero cuando queremos agarrar una luneta con la boca, terminamos siendo el teto.

Zestlaví, dicen.
Nunca he entendido por qué. El Zest sólo sirve para lavarse los lentes.

Etiquetas: Ninguna, de preferencia. Siempre me pican.

17:03  
Blogger Luciano said...

Terminé hace poco de ver Death Note y lo único que te recomiendo es que sigas leyéndola ;) Yo ví el anime y es muy bueno, y el manga tiene algunas cosillas más.

Te dejo un saludo!

19:55  
Blogger Fairest Creature said...

Oldo:
1. Mi hermana todavía no puede reponerse del susto. Pero ahora la valora más, claro está, pues pudimos perderla.
2. Con la diferencia de que la palabra erikrubín todavía se usa.
3. No sé de qué me hablas. Ya te he dicho que dejes la tele, es como que de los noventas, ¿no?
4. Con razón mis pinches lentes siempre están mohosos, gracias por el tip.
5. No manches, yo tengo una blusa cuya etiqueta me picaba acá bien cabrón. Entonces se la quité, y me seguía picando. Y luego me di cuenta de que lo que picaba era la blusa. Qué cosas, ¿no?

Luciano:
Pues ya me clavé y acabé hasta el tomo seis. Estoy muy ansiosa porque L descubrirá todo lo de la libreta y ¡ahhhh! Ahora tendré que esperar un par de semanas, en lo que llega el nuevo tomo. Y sí, mientras estoy viendo el anime, y me prestaron la película de personitas reales. Chales, qué feo es hacerse adicto a tanta chunche.

04:16  

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