viernes, diciembre 28, 2007

Sobre dos mil siete

Cuando, en mi vejez, observe mi vida en retrospectiva, sin duda recordaré al año 2007 -que está prontísimo a acabarse- como uno de los más extraños de mi historia. Si soy lo suficientemente sincera, deberé reconocer que desperdicié por lo menos seis meses en tonterías, como abandonarme a la cotidianidad y a la inercia, sepultada en mis montañas de depresión y angustia y baja autoestima y, bla, todo lo que usted, fino y entendido lector, puede entrever a lo largo de todas las entradas de este muy abandonado blog.
Esos primeros meses del año, sin embargo, también tuvieron sus partes productivas. De entrada, obtuve el puesto por el que iba desde un principio al periódico ése en el que trabajaba. En su momento, esto significó un logro, aunque nunca sospeché el trágico final de esa historia de porquería. Por lo pronto, debo decir que nunca fui más feliz que cuando tuve horarios de 17 a 23 con dos días de descanso y cuatrocientas horas muertas al día. En esos meses no sólo me podía levantar a la hora que se me daba la gana, sino que también pude hacer muchas cosas que con otro trabajo no podría ni haber imaginado. Me iba a nadar tres veces a la semana, y comencé a adquirir el oficio que ahora me parece el más hermoso del mundo. Ojalá que 2008 me permita empeñarme en perfeccionar esas labores, y que eventualmente pueda presentarme a mí misma como encuadernadora. Ese rato en el periódico derivó, además, en un hallazgo que no puedo pasar por alto: fue en esos primeros meses del año cuando comencé a convivir con Rocío, quien más adelante sería mi mejor amiga, y es mi actual ama y señora (aunque con mucho coraje escribo esto, mientras ella chapotea en Acapulco y yo le cuido el changarro junto con sus otros subordinados, grrr).
Este año dediqué varios meses a jugar con mi ratón de cuerda llamado Anatole, platiqué largamente con el atún Víctor Hugo, creé monstruos en tela, me hice adicta al café con leche, regalé muchas libretas hechas con mis manitas, descubrí a Antony and the Johnsons y lloré largamente por su tonta culpa, intervine playeras con tránsfers para trapo de cocina, me emborraché, di el paso hacia la denominación "señora" (de lo que me di cuenta cuando, en dos días consecutivos, me llamaron así un par de ancianos hijos de mala madre), descubrí que mi tela favorita es la lona panamá, volé mi primer papalote, descubrí Death Note y lo leí hasta que me aburrió. Es indiscutible: me sentía bastante sola.
Luego ya no supe exactamente qué fue lo que pasó: junto con las malas compañías, mandé al periódico a la verga, no sin antes hacer muchos corajes de gran magnitud; también me encontré de frente con el destino o alguna cosa rara por el estilo. Comencé a editar en serio al mismo tiempo que comencé a amar en serio. Me enfrenté a todo el mundo, y todo el mundo se enfrentó a mí. Ninguna de las batallas ha sido librada del todo, y confieso que, con el final del año, no se clausura ningún capítulo, pues toda mi historia está siendo escrita justamente ahora. En estos meses he aprendido más de la vida que nunca antes, y me sorprende cómo, cuando alguien encuentra la felicidad, o la posibilidad de la felicidad, o la promesa de la felicidad, todos -en la periferia- se vuelven enemigos.
Soy terriblemente feliz. No sé qué me deparará el año siguiente, pero al menos ahora sé que no entré por pura inercia en mi segundo cuarto de siglo: sigo creciendo. A todos mis amigos y a todos mis enemigos, a todos los que piensan lo mejor de mí y a todos los que me dedican lo peor de sí mismos, a los más cercanos y los más lejanos, les deseo, para 2008, un cambio de piel de esos de pies a cabeza.


Pronto: fotos que tomé este año y que siempre quise postear y no lo hice nunca. Beware!

3 Comments:

Blogger el7palabras said...

Clap clap clap Clap clap clap Clap clap clap Clap clap clap

¡De pie jóvenes! ¡de pie!
¡Ha vuelto!

Si nomás por eso vale la pena el rider.
Saludos y que siga usté siendo asquerosamente felíz, y más.
Sin duda, el mejor blog que he leído este año moribundo.

Ya en esas... recomiéndeme unos cuates suyos, ¿no? digo, de preferencia unos que sí postién más seguido.

Gran 2008.

01:56  
Blogger Mario said...

Felíz 2008. Visto así en retrospectiva, el 2007, fue bastante chido.
Saludems y abrasinskys

22:08  
Blogger Fairest Creature said...

Ji. Siete Palabras, un placer tenerlo por acá.
¿Qué se le va a hacer? El mundo me separa de mi blog... un propósito de año debería ser escribir más a menudo en esta chunche, antes de que la vejez y la artritis me lo impidan.
Y bueno, los cuates están igual o peor, ya nadie escribe nada, pero dese una paseadita por los links a su derecha, son la puritita calidad.

Mario: te envío tus correspondientes saludinskis y abrazems... chale, qué difícil es escribir en ruski, deberás instruirme en adelante.

Feliz año a ambos, y a los demás, esos que leen y no comentan nada, también.

16:18  

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