miércoles, enero 30, 2008

Hoy, al Coso Azul y al Coso Amarillo les pasó exactamente esto (bueno, casi):

Sólo que no eran helados, sino malas noticias, o anuncios de malas noticias que se ven venir a toda velocidad y que, por ahora, toman forma de especulaciones sobre un destino infausto a corto plazo. Pero todos sabemos que el destino es más bien un asunto de largo plazo -un lugar y no un camino-, de manera que quizás todo sea una exageración. Por lo demás, no queda más que esperar, con el mejor de los ánimos, a que se haga un escrutinio completo y meticuloso de los protagonistas de esta triste historia colmada de villanos ignorantes.
Y como no somos más que tristes subordinados, gente de esa que nace para maceta, epsilones, empleados de la Parisina, debemos aguantar con entereza la actual situación. Se establece, entonces, el siguiente protocolo:
1. Deberemos procurar el espagueti y el chocolate calientito, base sobre la que reposa la pirámide nutricional de los espíritus sensibles.
2. Asistiremos a las proyecciones cinematográficas de veintisiete pesos a las que nuestros bolsillos y almas tanto se ajustan.
3. Escogeremos tantas canciones en lenguas extranjeras como sea necesario y las memorizaremos (o en lenguas nacionales, pues ya ven que eso de las lenguas nacionales es lo de hoy). Nada proporciona más ligereza al espíritu que reproducir, con puntualidad, vocablos desconocidos.
4. Se establecerá el sábado como día oficial del helado artesanal de queso y mamey, aunque sigan lloviendo, más bien, las malas noticias.
5. Abriremos con escalpelo a esa pinche vieja, para ver si trae crías adentro*.

Pero, como siempre hay cosas buenas, y aquí siempre procuramos verle el lado coqueto a los días más retorcidos, La cabeza de Berlioz anuncia que:
1. Ya casi es febrero, por lo que se impone la Bitácora, bonita tradición que este año se refuerza por dos aspectos particulares:
1.1. Estrenamos edición en Letras Mexicanas del FCE.
1.2. Por fin es bisiesto, lo cual augura una lectura genuina de las "Tres versiones superfluas".
2. Los mejores comentarios en mucho tiempo están en el post de aquí abajo. Son tan bonitos que no he podido contestarlos. Me siento baja, sucia y vil. No dejen de leerlos.
3. Señales, niñas pájaro, artefactos voladores, alas, cosas cursis y lindas que me hacen sonreír cuando ando cabizbaja en la calle viendo el asfalto:

4. La canción más alegre de la temporada invierno-invierno 2008: Les papillons.

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*En términos generales, querido lector, estoy enfadada con mucha gente, la indicada para ser receptáculo de mi ira. Pero es que esta vieja, que ni tiene que ver conmigo, solía abrir a las ratonas con escalpelo para ver si tenían ratoncitos adentro. Les contaba las crías, si había tales, y luego descartaba los cadáveres de madres e hijos. La escuché relatarlo con un orgullo grotesco.

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2 Comments:

Blogger David Yáñez said...

¿Sabes que se siente leer tu blog escuchando la cumbia de Diana? Quizá sepas... mmm, no no lo sabes... mejor has sentido lo que se siente leer tu blog escuchando la cumbia de Diana?

Yo sentí algo cuando leí parte de tu blog esuchando la cumbia de diana, despues de dar 'click' en el vincluo desde la pagina de Daniel.

01:06  
Blogger Fairest Creature said...

Mi más caro deseo, señor David Yáñez, es que haya sido un sentimiento positivo, pues es una cumbia muy enriquecedora. Ahora bien, no sé si combine con el contenido del blog, y menos aún si combine con las partes del blog que usted leyó. En fin que, si le gustó eso tan bonito que yo creo que sintó, se le espera de vuelta; si no, pues ya ni modo. =)

Salúdeme al Daniel... se les ve el aire de familia, y sugiérale que se comporte debidamente.

12:30  

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