martes, marzo 04, 2008

Sobre los resultados del concilio a que fui convocada y de por qué debí quedarme en casa a retocar mis uñas

Traté verdaderamente de mantener un ánimo optimista. Lo que saliera de una posible (mas poco probable) negociación estaría bien; lo que ofrecieran, en tanto existiera la voluntad de organizarnos, era aceptable. De lo perdido, lo que apareciera. Pero no apareció nada más que mi frustración, el mal ambiente, el borracho de los ojos vidriosos, la evidencia de que ésta es una pésima idea. Desapareció, en cambio, mi deseo de hacer algo y de hacerlo bien; también se fueron mis horas de vida sentada frente a la ventana, viendo cómo atardecía irremediablemente.
La situación es como sigue:
Borracho de ojos vidriosos: "Necesitamos con urgencia un corrector para un libro que todavía no se envía, pero el autor quedó muy formal en escribirlo. Tenemos un candidato muy fuerte contendiendo en esta categoría, ¡nomás bájenle cinco pesitos a su presupuesto, y el libro es suyo!"

Y el ganador es... ¡Aqua Kores!
A ver, Daniel, gánale al Aqua Kores, gáaanale

Bueno, de paso ya se me vio la intención de presumir mi comedor nuevo y mi mueblecito. Esto da pie a un bonito post relleno de fotos, de esos que escasean a últimas fechas en La cabeza de Berlioz.
Así se ve Bob Dylan desde lejos.
Ya nunca lo comenté, pues se me atravesó la realidad,
pero el concierto estuvo bien, pero bien bueno.


Pasta tricolor con mantequilla y pimienta. Pan con queso.

Crema exfoliante de chabacano.
Mismo ingrediente activo del chamoy,
efecto radicalmente opuesto.


Mi pulsera de la suerte.
Perlitas negras de diez pesos.

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3 Comments:

Blogger GA said...

mejorando el ánimo! Más que bien estimadísima Diana. Tu comedor me parece lindo, aunque si debo elegir un objeto me quedo con los platos de mucca pazza.
Saludos!

16:47  
Blogger el7palabras said...

No cabe duda que la tribulación es uno de los mejores incentivos que tienen los escritores para sacar lo mejor de si.
Que si eran tremendamente felices los cosos; que si el amor desbordado no daba tiempo de nada, ni de atender al respetable de su bló; que ahora que pasa algo -y muero ganas de saber los morobosos detalles, pero me aguanto en nombre de de ese halo de secrecía que protege el momentum creativo de las almas prolíficas-, que recupero el sueño paulatinamente, que se retró Brett Favre, que se acaba el agua en el mundo...

Lo que si tengo por seguro, es que estoy pendiente de lo que pase. Nomás no nos deje colgados señorita, cuente toda la historia hasta el final, y por supuesto, que todo evolucione para bien.

13:04  
Blogger Fairest Creature said...

Pues sí, Ga, así las cosas, haciéndome a la idea y viendo cómo hacerle para encontrar algo mejorcito pronto. Creo que hasta un poco contenta, platicando de tiempo completo con los platos y los muebles =) Cuack. Un abrazo.

Tienes toda la razón, 7palabras -y disculpe usted que rompa el turrón tan súbitamente; la ocasión lo amerita-: el blog se me va al diablo cuando me pongo de optimista; nada como un poco de sufrimiento para que esto jale apropiadamente. Es que, aunque me esfuerce por tener un destino trágico, y ser una mujer blanca y enfermiza -oh, heroína romántica-, de pronto todo me sale bien y me pongo cursi (y sana). Pero nunca más.
Eso sí, cuando todo esto haya terminado, actualizaré el blog con todos los morbosos detalles alrededor del maldito asunto que nos tiene sin dormir. Abrazo, 7palabras.

09:58  

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