martes, mayo 27, 2008

Inserte aquí un título adecuado al post

Non serviam
No te acerques más a mí, estúpido perseguidor. Conozco tus mensajes palabra a palabra y, siempre que te manifiestas, sé que eres tú quien habla. Te identifico claramente; sólo me falta el motor para silenciarte. No quiero obedecerte más, no quiero oírte. Nada, nadie me humilla más que tú. Te encuentro en todos lados: en el espejo, en el reflejo que me devuelve el aparador, en la convivencia con conocidos y desconocidos, al momento de tomar una decisión, cuando pierdo algo, cuando se me cae un vaso, cuando... No te escucharé más. ¡Qué maldita insistencia en conservar al más añejo de mis enemigos! Que se sepa: no soy mal partido: hago strudel de manzana, pego botones, sé comerme la ensalada, tengo un magnífico gusto al elegir mis calcetines y -excepto cuando no- siempre estoy de buen humor.

Sobre la miopía
Soy miope, creo que de nacimiento. Supongo que este hecho es decisivo en algunas de las manías que tengo en la vida cotidiana, como caminar sin ver el panorama, por eso nunca veo el obstáculo que me espera en la banqueta, y tropiezo con frecuencia. Siempre me voy viendo los zapatos. Prefiero ver la manera en que brincan las agujetas al ritmo de mis pasos, que el color del aire sobre la nieve que colma la montaña lejana. Más bien, es así como sé ver. Se me olvida que hay algo más que ver que mis zapatos, y mi mundo acaba, por lo general, no más allá de un metro de distancia de donde estoy parada. Me gusta ver las cosas de cerca, me angustian las que están lejos. Disfruto la textura en la piel de la toronja, y gusto del efecto de la luz sobre los bordes de los poros que la conforman; las semillas pequeñísimas de la fresa parecen aplastar su suave piel, como si estuviera rellena con guata; me gusta el brillo de los chinchulines (ya saben, esos bichitos-ajonjolí recubiertos por una coracita muy negra); prefiero fotografiar la espuma de mi capuchino que la cafetería.

Sobre la lectura
No me gusta la presión sobre mi ritmo de lectura. En mi caso, creo que voy leyendo al ritmo que el texto me va requiriendo, y también voy ajustando los tiempos en la medida en que se van presentando obstáculos. No siempre puedo leer, pese a que es una de mis actividades de rigor, pero muchas veces hago la lectura a un lado, y opto por una película o por la encuadernación (que es muy demandante en tiempos). A veces puedo leer, pero me inclino por perder el tiempo en otras cosas, como retozar o ver el techo o dormir una larga siesta vespertina. Otras veces puedo continuar una lectura pendiente, y elijo comenzar algún otro texto que se le antojó a mi apetito lector del momento. No tengo mayor problema con hacer de mis lecturas una actividad intermitente, aunque prefiero que sea continua; en tal caso simplemente me siento y leo.
Dependiendo del texto también puede suceder que me enganche, y me siga leyendo página tras página, y no me levanto de mi sitio hasta que llego al final. Pero otras veces me detengo en una página, en un párrafo, en una frase específica. Y regreso sobre mis pasos, para así poder estudiar con más detalle aquello que ha llamado mi atención. O me voy páginas atrás, mucho antes incluso del momento que capturó mi atención y despertó mi sentido crítico. Y releo más de lo debido para que entonces, al llegar a la frase, ésta tenga el mismo efecto, la misma fuerza, que tuvo la primera vez que la leí. Es como cuando escucho música: muchas veces repito una misma canción hasta el hartazgo porque me gusta el sonido de la guitarra justo al final del track. Pero, claro, no pueden regresarse unos cuantos segundos en el reproductor sólo para oír tres acordes: debo oír la canción entera para llegar al momento que tanto espero y, cuando llega, siempre estoy lista para entusiasmarme con ánimo renovado. ¿Sí me explico, o digo tonterías?
En fin, por todo esto es que no me gusta que me pregunten por el número de páginas que soy capaz de leer en un día, por mi récord de lectura en una sola jornada, o las horas que estoy dispuesta a pasar leyendo sin moverme de un mismo punto.

Ventana
Esta ventana escondida en algún punto de la calle Ajusco me recordó a Efrén Hernández y "Unos cuantos tomates en una repisita". Es una lástima que esté oculta por los árboles y que, por lo tanto, no haya un mejor ángulo para tomar la foto.

"...no sólo la ventana, pero la vecindad entera está acabándose.
Contemplarla, y empezar a entrar de lleno, sin remedio,
en la desconsoladora consideración de que el natural destino
de las cosas es concluir y acabarse, son una misma cosa."

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13 Comments:

Blogger Salva said...

Fairest

No quiero estropear tu precioso artículo (no me gusta el anglicismo post) con un estúpido comentario que no estaría a la altura.

Sólo animarte y decirte que desde España se te lee y admira (mi hermano también se hizo asiduo).

Te sigo siendo infiel y buscando nuevos blogs (he aquí este anglicismo inevitable) pero no hallé uno tan precioso, especialmente en lo literario.

Bellísimo, inefable...

05:30  
Blogger el7palabras said...

Tenga que el fán-clúb (chale con el anglicismo) crece y crece.
Ahora España; más al rato quién sabe.

Me late su interpretación del Zúm (zoom pues) Dianita.
A veces (casi siempre) ando yo en ese nivel de acercamiento: lo micro micro.
Será porque también soy miope.

¡Ah qué cosas tiene la vida!

11:20  
Anonymous Ivanius said...

Me negaba a comentar porque, como dice Salva, será una pena no estar a la altura. Pero la miopía, la lectura, el duende-al-hombro y Serenín son cuatro exigencias de comentario. En ese orden, hoy.
Por esa culpa volví a leer un cuento inseparable (en mi memoria) de ese de Serenín: Olaf oye a Rachmaninoff, de Cary Kerner. Con la ansiedad propia de saberlo casi de memoria, con mi puntiagudo y miope ojo izquierdo, ese que he aprendido a domesticar de nuevo.
Atraído de regreso a mis relecturas favoritas, abandono, por enésima vez, las lecturas nuevas. Pero no pierdo, porque las historias inolvidables no sacian la sed: sólo la refinan.
Así no me importa que pase el tiempo. Las letras me acompañan. Hasta en Internet.
Como siempre, después de leer permanece y prevalece el ansia. ¿Cómo volver, después de esto, a aparentar que disfruto las letras anodinas?
Será que leo para acallar esa voz que, desde mi hombro, se empeña en susurrarme: ¡Necio! ¡Despierta! ¿No ves que el mundo real no está hecho de sílabas?

18:03  
Blogger LicCARPILAGO said...

antes que nada, solo debo decir que esas lineas que has escrito han hecho conexiones y reconexiones en los atajos mentales que mis neuronas habian ya pasado al archivo muerto y todo comenzó con el strudel de manzana. a continuación te cuento:

me remontó justo a 1985 cuando vi una pelicula entretenida llamada Gotcha! en donde una de las espias internacionales de nombre Sasha (interpretado por Linda Fiorentino de quien por cierto me volví a prendar cuando la reencontré en Men in Black) comía en una cafetería alemana un strudel... se me antojó (el strudel, no la espía -bueno también ella pero después-) Entonces la pre-adolescencia viví con la imagen del strudel como algo de calidad internacional, de mucho caché y categoría, algo muy chic, de modo que cuando iba con mis padres a algún restaurante siempre, invariablemente, pedía strudel para finalizar la comida
y nadie hasta ese momento sabía que rayos era eso... la cuestión fue avanzando de manera traumática en mi porque quería strudel al grado de querer ir berrinchudamente a Alemania por uno!!!

el tiempo pasó, mi papá finalmente comenzó a ver mi trauma pastelero y platicó conmigo tratando de indagar el origen del problema... vimos juntos la pelicula y me dijo que el strudel era una simple tarta, un pay de manzana para el caso de la película, entonces en ese momento nos montamos al carro fuimos a una pastelería Coronado y por alguna razón el destino me tenía lista una sorpresa. Llegamos y en una cartulina estaban los precios de los pasteles... incluyendo textualmente "strudel de manzana $10/rebanada" Esa imagen quedo tatuada en mi mente hasta ahora que con tu post me has hecho volver al pasado de manera altamente gratificante.

Respecto a lo de la Miopía, yo también lo soy y con empatía también me transporte al pasado, cuando vivía mis aventuras de buceo, en un momento alguien me sugirió mandar graduar el cristal de mi visor, lo hice y ansioso espere el estreno. llegó el momento y a pesar de que ya contaba con aproximadamente 2500-3000... esa inmersión con el visor graduado para mi miopía la cuento como la primera de mis buceadas, la primera de verdad.

Y así podría seguir contandote sobre las reconexiones en las neuronas encargadas de mi memoria que fueron activándose una vez mas con tus líneas, pero sería un mayor abuso al espacio de los comentarios por mi parte.

solo me restan 2 cosas:
-darte las gracias por cada una de las palabras de este post.
-advertirte de mi permanencia en este blog.

saludos

11:22  
Blogger GA said...

¿POR QQUÉ NO PUEDO ENTRA A LA PARRA?

17:37  
Blogger Nena superperdida jamás hallada said...

Sólo entré, pa curiosear, pues. Y vi muy blanca la hoja, y la ensucié. Y ahora no sé si es buena idea comentar algo.

Ya estoy vieja, reina, pa estar participando aquí, por Dios. Y sin embargo, ¡'ira cuánta letra! Toy vieja de la vejez désa que sirve para justificar la torpeza y la ignorancia con que ingresamos a la tecnología. O para envidiar los "raros peinados nuevos" de los Emo. O para decir que nomás entré a tu espacio ñañañito éste pa curiosear.
Eres como escribes. Eso lo dije por si algún admirador secreto se enamora de ti y pregunta: Cómo será esta dulce y aguda creaturita.
Rara forma de toparme con tu vlóc, princesa.

14:42  
Anonymous coso.caleidoscópico said...

Hola! definitivamente tu mejor post (o el mejor que te leí. Felicidades! veo que Voland no ha sido capaz de atarte los dedos o adelgazar tu miopía.

Definitivamente es justificado la admiración (en mayor o menor medida) que sentimos todos quienes decidimos retozar en tu bolg.

Saludos!


P.D. Había escrito un comentario más largo y a la altura de tu post, pero bueno, me frustré. Como sea acá te dejo el enlace para que lo leas. Saludos.

19:45  
Anonymous Ivanius said...

Quiero sospechar, más bien espero, que la sequedad reciente se deba a la merecida preparación de los festejos por el inminente tercer aniversario de este blog-oasis (u otros gozosos acontecimientos). Así sea.

00:09  
Anonymous Ivanius said...

Pasé a barrer, pero aún no hay señales por acá. Sin embargo, un abrazo de aniversario... porque, sépanlo todos los FánS, este blog cumple hoy tres años. Esperemos noticias; saludos a todos.

10:27  
Blogger Fairest Creature said...

Chaaale, ustedes perdonarán que haya permitido que sus comentarios se hayan ido añejando de esta manera. Pero, como en este blog siempre ha habido atención personalizada, ahí les voy.
Los comentarios ha este post han sido los mejores en la historia de La cabeza de Berlioz... creo que me da un poco de susto contestarles, pensando en que, quizás, no estaré a la altura yo tampoco.
El título adecuado del post debió haber sido "Los miopes salen del clóset (o del armario, para que Salva no se nos enoje; o del placard, para que se vea que éste es un blog argentino-friendly)".


Salvita: ¿por qué tanta resistencia ante los anglicismos? Todos sabemos que no son de Dios, pero úselos usted con libertad, que no se le hará la boca chicharrón por su uso. Gracias por tan lindísimo comentario. Mis saludos a su, hasta ahora, silencioso hermano. Dígale que acá estamos esperando a que por lo menos pase lista. Un abrazo transatlántico. =)

Alberto: parece ser la condena de los miopes, así andamos todos, en modo zúm, pegostiados a las cosas. Y luego por andar viéndolo todo de cerquitas, todo lo demás se nos extravía. Le decía a una amiga que, cuando en el lecho de muerte vea pasar mi vida frente a mis ojos, veré absolutamente todos los pares de zapatos que he tenido en mi vida, pues no se me ha dado ver otra cosa. Ja. Fuerte abrazo, don Alberto.

Ivanius: verdaderamente que amé este comentario tuyo. Sobre todo me identifico con eso de saber casi todas las palabras de memoria... y aún así uno vuelve a buscar esa lectura tantas veces socorrida. Me pasa, más que con el de Serenín, con "Incompañía", del mismo sujeto éste Hernández. Parece increíble, pero en estas visitas continuadas el lector siempre se va con algo nuevo. "No está bien que viva solo, démosle compañía". Y, para mí, "Incompañía" y otros textos harto revisitados son muchas veces mejores habitaciones que el mundo. ¿Pa qué quiero más? Ora, con mucha vergüenza, confieso que no he leído a Cary Kerner. Y, siguiendo tu ejemplo recopilador-lector, iré a buscarlo, y ahí te doy mis opiniones. Abrazo, Ivanius.

LicCarpilago: Fíjese usted que esa película no la vi nunca, pero ya me fui preguntando hasta que alguien me la contó en todo detalle. Me gustó mucho su feliz anécdota repostera, me gustó cómo la relató, y fui feliz cuando vi que había un final alegre y glamuroso a toda esta espera. Debo decirle algo importante: después de leer este comentario, me sentí inspirada y fui a ver a mi madre -quien, a diferencia de mí, tiene horno- y preparé dos ejemplares del famoso strudel. Sépase que me salieron muy buenos y que, mientras cocinaba, me acordaba de usted y de su historia. Hasta tomé fotos, esperando enseñárselas. Sobre lo otro, le platico que yo soy una feliz nadadora desde la infancia. El año pasado retomé esta buena costumbre (ahora nuevamente abandonada), y decidí meterme con lentes de contacto a la alberca. Y sí es cieeerto, es otra cosa. Ya sé que no es lo mismo que en buceo, pero verle las formitas a los azulejos también tiene su encanto, jo. Me encantó su comentario, Lic., así que cumpla con su amenaza y quédese por acá.

Ga: porque el mundo no está listo. Ok, no estoy lista yo.

Guapa princesa yucateca, maravilloso ejemplar de la belleza occidental, mirreina: pero qué placer grande tenerte por acá. Ya sabes que te quiero y que te extraño con todo mi corazón. Te lo dije y lo reitero: avísame cuando vuelvas de donde andas, o fingiré que lo nuestro nunca sucedió y continuaré con mi vida con normalidad, y no te convidaré de mi café con tierra, y me haré llamar, de ahora en adelante, Edith. Eres un encanto, muñeca mía, gracias por todo, todo.

Coso: Retozar, ji, qué lindo. Te quiero, chegusán, gracias por el comentario extendido, sos un dulce. ¿Y por fin sueltas el link para el público o no?

Ivanius: ya, ya está el nuevo post, y la promesa de más posts a futuro. Gracias por recordarme de los eventos, no me hubiera acordado jamás.


Los quiero a todos.

21:47  
Blogger Fairest Creature said...

Fe de erratas
Donde dice: "Los comentarios ha este post han sido los mejores en la historia de La cabeza de Berlioz..."
Debe decir: "Los comentarios a este post han sido los mejores en la historia de La cabeza de Berlioz..."

Estuvo de principiante. Me avergüenzo de mí misma. Venga el vituperio.

21:49  
Anonymous Ivanius said...

Ya me iba a dormir, pero la fe de erratas es irresistible:

Ha. Partícula metamórfica con diferentes acepciones:
1. "ojalativo" de haber.
2. "imperativo" de hacer.
3. Yucatequismo imperativo-interrogativo (los yucatecos lo saben).
4. Risa.
5. Errata. Y qué.

Un abrazo.

00:27  
Blogger Fairest Creature said...

Elegí, para la ocasión, la opción 5... soy una vergüenza.

09:55  

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