sábado, mayo 03, 2008

Post lleno de fotos en que hago somero recuento de mi paso por distintos puntos del mundo, cargando una Sony Cybershot DSC-P30 en mi bolsa

Usted muy posiblemente no lo sabe, querido lector, pero las fotografías que aparecen en este blog son captadas, en su mayoría, por una cámara Sony Cybershot DSC-P30 de un megapixel. Es una cámara vieja, pero que me ha acompañado con lealtad a muchos lugares, y hemos sido muy felices juntas. Incluso hemos librado burlas de este estilo: "¿Un megapixel? Si quieres te presto mi celular?". Pero mi cámara y yo sabemos que sólo nos hace falta la luz brillante del mediodía, y podemos hacer, a veces, grandes tomas. Ante las burlas y el tiempo -que sigue corriendo y corriendo, y no se detiene un instante a vernos tomar fotos mientras yo envejezco y mi cámara va cobrando obsolescencia- tuve que hacer un pequeño manifiesto de la fotografía, cuyo primer punto era: "El arte fotográfico digital será de un megapixel, o no será".
Mi presunción es vacua, lector, no se me espante; sépase -si no lo sabe ya- que no sé un carajo de fotografía. Sin embargo, aprovecho esta exaltación para mostrar algunos instantes memorables de mi adorada cámara en su muy larga vida. La selección es haaarto arbitraria y está en riguroso desorden.

Lago de Cuitzeo a través de la ventana


Manning sosteniendo su Lombardi,
visto en el televisor


Campos de maíz desde globo aerostático


¡Acuarelas!


Mono en el súper (esta foto terminaría
siendo estampada en una remerita rosa)


Mis primeras encuadernaciones


Caracol en situación de riesgo


Azul con pandita pegado en el cachete


El Cementerio de Sillas con capuchino
derramado en una de sus mejores secuencias


Teré (pronúnciese con cuidado,
nada de andar diciéndole Tere)


Pantalones en el tendedero
(la foto que todos me hacen menos)


Rehiletes (foto que por extrañas razones
apareció en La Jornada)


Sin título (foto que tomamos
cuando nuestra vida dio un giro inesperado de 947°)


"Un puerco que no vuela es sólo un puerco"
(intitulada así después de haber visto Porco Rosso)


Todo este recuento no tiene otra intención, en el fondo, que mostrar la última de las fotos que mi Sony Cybershot DSC-P30 de un megapixel ha tomado:

Es bellísima, pero no puedo evitar la nostalgia.


Pronto: fotos diferentes y, si me animo, más fotos del pasado remoto.

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7 Comments:

Anonymous Anónimo said...

El asunto importante no es ni la técnica, ni las herramientas, ni la "profundidad" de que representa lo hecho. Me parece no se trata de tener algo que decir, se trata de simplemente querer decir. Tanto en lo que escribe como en lo que fotografía basta con lo que nos muestra: Talento.
La envidio.

18:02  
Anonymous Ivanius said...

Buen inventario, sin duda, y esperanzador sobre todo para otros (como yo) aún más ignorantes en materia de fotografías.

En otro aspecto (y perdone usté el atrevimiento) me "quedo" con dos fotos:

1. La del "libro malherido por el café". Cualquier ávido lector ha sufrido éste u otros percances peores. Por cierto que aún no consigo ese libro por más que lo busco.

2. Por supuesto, el puerco volador.
Ha de ser por algo ignoto y vagamente advertido. :-)

Como diría mi estimado co-blogger el 7palabras: Sí, pues. También soy fan. ¿Y qué?

Un abrazo.

14:36  
Blogger el7palabras said...

A mí esto de los anónimos me empieza a poner nervioso.
Es la cuota que se paga por vivir en esta bonita ciudad. Chale.

Y pues sí Dianita, es usté buena pa la foto.
Un cuairo mío me ilustró hace poquito sobre este tema. Me dijo: "las buenas fotos no se persiguen ni se andan cazando; es mejor ser paciente y sentir el momento de hacer el clic."

Y solitas salen.
Sígale por esa senda Zen.

01:27  
Anonymous Anónimo said...

Soy anónimo no porque no te diga quién soy, sino porque no me conoces ni yo a ti. Nada cambiará diciéndote que me llamo Eduardo (lo hago por la tranquilidad del 7palabras), nunca tendremos más contacto que el de estos comentarios.
Lo único importante a saber, es que llegue a tu blog vía otro y me encantó. Me declaro tu fan número dos, no te enojes Patricio, hasta donde las líneas que he leído me dejan suponer tu eres el número uno.
Por último no te sientas en desventaja, sabemos más o menos lo mismo uno del otro: que trabajamos en el INALI, y conocemos a GA.

10:38  
Anonymous Ivanius said...

jejeje... ahora sí ne hizo reír eso del autoanálisis-perfeccionismo ortográfico. CASI me recordó a alguien que veo en el espejo todos los días... Gracias por su amplísima y gozosa respuesta a este humilde fánS. ;-)

00:59  
Blogger Fairest Creature said...

Jaaa, a ver, ¿se calman?
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Estimado antes anónimo, antes Pedro, antes Faust, y todavía Pedro porque qué es eso de estar saliendo del anonimato así nomás, con lo mucho que he querido tener anónimos lectores que me comenten desde las brumas de su oculta identidad:
Tu comentario me puso toda contenta, es rebonito y dulce. Te agradezco que vengas, veas y comentes. Y ora resulta que por pasarme la vida viéndome los zapatos en el INALI, no conocí Eduardos, con lo que la posibilidad de saber quién eres quedó anulada.

¡Iiivaaaniiiuuus!
Muajaja, ya sabía yo que no lo iba a encontrar fácilmente. Mire usted, acá la breve anécdota: yo lo encontré cochinísimo y maltratadísimo en el FCE Juan José Arreola, junto con otro ejemplar que estaba pior de cochino y maltratado. Lo había estado buscando por meses, y hasta entonces lo desembodegaron. Aparte, me lo dieron bien pinche caro. Entonces le di esta información -hasta entonces confidencial- a Aldo Iván, y él corrió a comprarlo. Esos dos son los únicos ejemplares que había rondando por la ciudad hasta donde yo tengo conocimiento. Y sé de muy, muy buena fuente que ya no hay más. Se lo voy a fotocopiar por lo menos, ¿qué le parece? Es que es bueníiisimo. ¿O se espera a otro hallazgo del tipo librería de viejo?
Lo otro: no sé qué tienen los puerquitos que son tan adorables, y si vuelan, son más lindos todavía. ¿Ya vio Porco Rosso?. Véala, le va a gustar. Yo era fanS de su slogan "Imaginación pibil", pero me lo quitaron, y desde entonces la pocilga no es igual. O sea, sí, pero ya sabe... ahhh, la imaginación pibil.

Jaaa, SietePalabras, qué risa. Pa la encuesta: ¿considera que recibir este tipo de comentarios anónimos en parte del problema de inseguridad que padecemos día a día en ésta, nuestra bonita ciudá? Pfff, "¿hasta cuándo?", "¡ya basta!". Pues yo le puedo comentar que he salido bien librada de encuentros con potenciales malandrines y asesinos seriales con nombre y apellido. Ji. Eso me da más susto.
Por lo demás, es cierto que si uno deja la cámara reservada para "esos momentos especiales", entonces nunca va a tomar una foto chida. Nomás la foto de la tía la gorda con la sobrinita esa que ha crecido mucho. Uh, por cierto, sin querer recordé que yo tenía una tía La Aplastada... ja, así se llamaba. Chale, estoy divagando. El chiste, pues, es traer la cámara cargando todo el tiempo, y esperar y esperar, porque siempre se aparece algo digno de ser fotografiado, aunque uno no lo pueda fotografiar con la dignidad merecida, y bla.



Chale, me clavé contestando comentarios. Ya no me voy a dedicar tanto a ustedes. Uno, dos y tres abrazos, o sea, uno para cada uno (que aunque haya pasado a comentar dos veces nomás le toca de a uno).

02:18  
Blogger Fairest Creature said...

¡Qué depresión! En algún momento del comentario a Ivanius hay una cosa horrible: primero puse un signo de interrogación y luego un punto. Me siento avergonzada. No lo vuelvo a hacer. Es que me estaba haciendo bolas con las cursivitas, de verdad. Pero ahora lo dejo ahí para exhibir mi porquería, y que ustedes puedan venir y señalarme con un dedo acusador y me vean con reprobación.

02:19  

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