lunes, mayo 19, 2008

Éste iba a ser un post muy optimista, pero se me torció a medio camino, y he aquí los resultados

No me da tiempo de nada. Tengo pilas de cuadernillos que no he cosido; en mi cabeza surge la imagen de nuevos libros, y tengo los cajones rellenos de telas que pueden satisfacer mis ensoñaciones (claro es que, cuando éstas se concretan, terminan no pareciéndose en absoluto a aquello que vio mi imaginación). Todos mis separadores están perdidos entre las hojas de libros que no he podido seguir leyendo. Mi casa es una definitiva zona de desastre (¿a quién se le ocurrió que todo fuera blanco?). Hace semanas que debo arreglar mis documentos en calidad de urgente; sólo es cosa de componer unos puntajes, ¿pero cuándo? Adeudo correos electrónicos importantes, más para mí que para los destinatarios. Debo poner una carta en el correo, pero valdría la pena escribirla antes. Me espera un libro en Gandhi. Tengo que empeñarme en conseguir algo bueno para mí, y termino en Levy Pants, con Gloria y todo: será que soy Ignatius y me he sobrevalorado todo el tiempo. A todo he dicho que sí, pero no he dicho cuándo, y debo la crítica de unos textos que me fueron confiados, la asistencia a un taller de auditorio selecto, una prueba para ver si sirvo de algo, la reunión con una amiga largamente extrañada, mensajes -al menos- para los que me han necesitado y no me han tenido cerca. Mi ropa está apilada en una esquina, esperando ser puesta en su espacio correspondiente. Quiero tomar la foto de Víctor Hugo en Víctor Hugo. No debo olvidar los cumpleaños que se vienen, y frente a los cuales deberé hacerme un espacio, aunque sea pequeño. Mi currículum, ¿quién quiere mi currículum? Deberé hacer un gran tiraje si quiero salir de mis ensoñaciones antes de que éstas me absorban y no pueda salir nunca más. Me absorben:
De pronto me pareció que la oscuridad del otoño
iba a romper los cristales, a entrar en la habitación
y que yo me moriría como ahogado en tinta

¿Se supone que debo tener un ritmo particular de actualización de este blog? ¿Acá también se checa tarjeta? Se me olvida el paso de los días; la agenda está en blanco. Nunca recordaré qué hice. Si no pongo por escrito al menos una pista que me ayude a reconstruir el día que se ha ido, es como si no hubiera existido jamás. Se me va el tiempo.

Me pasa lo siguiente, y perdón que me confiese en espacio tan inadecuado para tal efecto: desde que recuerdo hay buenos comentarios respecto a mi persona. Reconocimiento, esas cosas. Pero será que nadie sabe nada, y nadie ve que soy un fraude, o simplemente que no tengo la capacidad de creerme lo que dicen. Me cuesta mantener la seguridad en mí misma más allá de una cuadra del lugar en que me siento segura. No quiero encontrarme a nadie. No quiero que me pongan a prueba, y no quiero fallar. No quiero estar en situación de demostrar lo que la gente cree que soy, y terminar demostrándome a mí misma que soy justo lo que creo ser. Odio no estar a la altura de las circunstancias. Odio tener que estar pensando tantas tonterías antes de estar frente a las situaciones que en mis imaginaciones deberé enfrentar.

Etiquetas:

4 Comments:

Blogger el7palabras said...

Usté no se preocupe.
La autoestima es lo que nos saca y sacará a flote siempre.

¿Que a veces se lastima?
Pos obvio. Pero a mí que me presenten al que es MUY madres 24x7 (¡jo! tenía que salir con la mamarrachada de "entrepenurial crap")

Y que no le falla nada.
Y que no le tiemblan las patas.
Y que no le huele mal la boca.

A ver, a ver... preséntelo.
Tómese un tecito.

Abrazo.

04:06  
Blogger GA said...

Si sirve de algo te diré que no tengo una espectativa acerca de tu persona, no espero nada y lo que conozco me agrada bastante, supongo que como yo hay muchas personas: sólo disfrutamos estar contigo, sin esperar algo en particular.
Te quiero, abrazos!

11:34  
Anonymous Ivanius said...

Ya dijeron, mejor que yo, lo que había que decir.

Agrego un ejercicio-Zen del ChanchoPensante en pro de la autoestima:

Cierre los ojos.
¿Yá?
Ora, sonría.
En serio, que nadie la está viendo.
Eso. Ora saque la lengua y ponga la cara más mensa que se pueda.
Yastuvo. ¿Vio?

Como diría Libertad, la de Mafalda: Puede que ser simple no sea mucho, pero sirve.

Abrazos.

18:10  
Blogger Fairest Creature said...

Si me he tardado en contestar estos comentarios es porque me gana la vergüenza de haber estado quejándome -otra vez- públicamente en el blog.

Y como ya estoy de mejor humor, y reconozco que tiendo a exagerar, no me queda más que darles las gracias a todos por sus consejos y apapachos.

Los ejercicios-Zen del ChanchoPensante rifan. Ah, y rifa Libertad.

Gracias, todos.

09:20  

Publicar un comentario

<< Home