martes, julio 01, 2008

Recuento desordenado de sucesos varios

Algunos de ustedes saben que llevo más de ocho años viviendo en una agenda: recopilo algunos detalles importantes de los días que terminan, pego boletos de cine, fotos, curiosidades que encuentro al paso y que merecen ser recordadas por alguna razón. Creo que me preocupa que, si no queda registro de lo experimentado, es como si no hubiera sucedido nunca. A veces, a propósito, omito detalles escabrosos del día que relato -peleas, imprudencias, enojos-, para que así el registro vital tenga un balance favorable. Como en Memento: en el instante de la lucidez mnemónica se escribe a voluntad, para recordar sólo lo que uno quiere que sea recordado. No siempre es así, y también transcribo, sobre todo, mis múltiples momentos de depresión. Al final de mi vida deberé ser enterrada con mi montaña de agendas coleccionadas, o será como si no hubiera transitado el mundo.
Mi blog también funciona, de alguna manera, como mi agenda, aunque en un formato más libre en algunos sentidos, y más riguroso en otros. No me siento con la obligación de actualizar el blog a diario, por ejemplo, ni de relatar detalladamente los pormenores de algún evento determinado. Y, por otra parte, debo contenerme del impulso de relatar detalles sucios, pecaminosos y horrendos de mi vida, en todos los sentidos posibles. Además, aquí debo evitar dar rienda suelta a mi bobería, aunque casi nunca tengo éxito. La agenda sí que contiene todo esto y, como me acompaña a todos los lugares del mundo a donde voy, me da un pavor inmenso que un día me asalten y se lleven mi agenda, o perderla, y que quede en las manos equivocadas (las que sean, que no sean las mías, son las equivocadas), y que alguien lea su contenido. Es una de mis más grandes fobias.
Toda esta introducción viene a cuento solamente porque caí en cuenta, por fin, de que estoy dejando pasar muchas semanas de mi vida sin dejar testimonio como es debido, ni aquí ni allá, como si de verdad no tuviera tiempo de nada. Sí, he estado bastante ocupada -o es que mis días rinden menos que los de ustedes-, pero no tanto como para no darme una vueltecita por acá.
Y, para contrarrestar el sucio efecto del abandono prolongado, he aquí un recuento desordenado de actividades realizadas en mi larga ausencia:

-Un señor se detuvo frente a la mesa en la que yo trataba de completar la tan prometida carta a Julie y tomaba café, y exclamó: "¡Zurda!".
-Descubrí la versión japonesa de youtube, y me hice fan.
-Fui al templo de la Soka Gakkai con Pato y mi abuelita. Aprovechando la ocasión, hice entrega del libro que le había robado a la abuelita para encuadernarlo coquetamente. Le gustó.
-Tuve idea de hacer el podcast intitulado "Cómo aprender PHP en tres días", pero se quedó en idea.
-Fui obsequiada con una nueva pulsera de bolitas negras, pues la anterior se me rompió a media calle, tras lo que sufrí largamente. Fue evidente cómo, tras ese triste evento, comencé a tener una racha de mala suerte. Mi nueva pulsera me devolvió la posibilidad de que me fuera bien de cuando en cuando.
-Fui a Ciudad Neza tres veces hace unas semanas y una vez hoy. Primero me dio mucho susto, pero ya no.
-Conseguí la más dulce carta de recomendación de uno de los autores con los que trabajé hace unos meses. Fui a tomar café con él, estuvimos coyoacaneando toda la tarde, me contó la mitad de su vida, me enseñó fotos de bichos y, en general, nos la pasamos bastante bien.
-Se cayó el techo de mi baño. A consecuencia de esto, estuve peleándome cada tercer día con el casero, quien pospuso los arreglos infinitamente. Por fin empezaron a arreglar el tal asunto el fin de semana pasado.
-Conseguí un trabajo decente e interesante. La fecha de inicio está muy lejos aún, por lo que estaré de vacaciones un mes más. Buenísimo.
-Corregí cuentos importantes para persona importante, para asunto importante y altamente confidencial. A cambio, le enjareté una libretita con costura expuesta e ilustrada con catarinitas sobre mantel de día de campo... no podía ser más cursi.
-Fui a Toluca con el Pato. Mi mamá hizo de comer pechugas empanizadas y calabacitas rellenas de queso y rajas. Yum. Mi papá nos invitó a desayunar por día del padre (somos unos cínicos, lo sé. Perdón, papá). Pato y yo hicimos strudel de manzana, inspirados en la dulce anécdota de infancia del LicCarpilago, y se lo obsequiamos a mi papá. Mi mamá lavó a Víctor Hugo, quien ya está sucio otra vez.
-Volví a demostrar que soy malísima para los tests psicométricos, sobre todo en el de dibujar un muñequito y escribirle una historia. Por alguna razón, mis muñequitos siempre se ven como si estuvieran corriendo para adelante y para atrás al mismo tiempo. Maldita psique transparente de pacotilla. ¿Alguien sabe cuál es la respuesta correcta a esta prueba?
-Fui a ver a Rocío. Le tomé una foto a sus anginas.
-Tuve sueños reveladores y tenebrosos. Yo sabía exactamente lo que quería hacer (y ser), pero no encontraba los medios para hacerlo. Desperté, y la realidad era así exactamente.
-No aguanté la totalidad de la película de Jet Li y Jackie Chan, con todo y lo guapo que Jet Li es.
-Recibí el pedido de encuadernación más complicado hasta ahora. Sufrí mucho pensando en el diseño, hasta que logré descubrir la apariencia ideal. El viernes, posiblemente, haré la entrega. Me pone un poco nerviosa la opinión final del destinatario. Crucen los dedos, que ha sido una empresa muy agotadora, y debe tener buen fin.
-Aprendí a imprimir fotografías gratuitamente. De ahí que me haya ahorrado mucho dinero en mis fotos tamaño infantil y otras fotos que quería tener en papel.
-Sufrí una obsesión de dos días con Betty Boop, Koko the Clown, Cab Calloway y los hermanos Nicholas.
-Tomé mi primera foto 360°, aunque la falta de medios me obligó, más bien, a pegar cuatro panorámicas.
-Recibí un pedido de encuadernación bastante grande: urgen once libretas muy específicas, urgen, urgen.
-Vi a Ivonne después de aproximadamente un año.
-Pato y yo vimos a Gabriel y a Mili (pareja argentina-tapatía con la que recientemente hemos comenzado a tener contacto). Hicimos un tour por Donceles, y encontré una foto vieja en un libro viejo. Fui muy feliz.
-Fui obsequiada con un jugo milagroso.
-Me pelée con un empleado de Lumen Patriotismo.
-Fui al cine dos veces por veintisiete pesos.
-Se descompuso mi paraguas de bolitas de colores.
-Hoy me ha dolido el cuerpo desde que desperté por la mañana, razón por la cual fui obsequiada con una cajita de Analgen.

Y ya.

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5 Comments:

Blogger GA said...

Jet Li no es guapo!

21:17  
Anonymous Chole said...

La verdad, no sé qué tiene tu blog, que hace que uno quiera visitarlo una y otra vez para enterarse de tus aventuras, que por muy cotidianas que sean, se antoja leerlas repetidamente. Jiji! Cuando sea grande, quiero tener un blog como el tuyo, porque sinceramente, a estas alturas de la vida, yo escribiría un blog harto aburrido. Hoy estuve tentada a sacar uno... pero lo he pensado taaanto, que mejor ya no. Te mando un beso manis, sigue escribiendo, que yo seguiré leyendo. Te quiero.

12:26  
Anonymous Ivanius said...

Este artículo (aún sin ilustraciones) sirve perfectamente para demostrar algunas de las razones que hacen tan adictivo este espacio.

Primero, la original manera de presentar un anecdotario personal que, la verdad, tal vez a nadie le importe, pero aquí aparece por si el lector se quiere sentir identificado o contrastado (o contristado o convocado) con alguno de los sucesos cotidianos que aparecen aquí.
Segundo, la autoflagelación es (en el buen sentido) una gran manera de encontrarle el lado amable a la vida. Alguien dijo que, si aprendo a reírme de mí mismo, nunca dejaré de divertirme. Y creo que eso se capta claramente en este espacio.
Tercero, la sanísima metichez de comentar y ser respondido es impagable.
Sí. Soy de los fánS. Y qué.

Un abrazo.

10:35  
OpenID sadovaya said...

Ante todo voy a decir que concuerdo con Ga. Jet Lí no es guapo.

Ante después, debo decir que es muy esplendoroso tu post. Para mi la vida pasa y cada instante se va, se pierde y seguramente se pudre. Te envidio el poder que tenés de encuadernar prolijamente los sucesos comunes y hacer que no se puedan pudrir.

besinhos

22:56  
Blogger Fairest Creature said...

Chale, Ga: Jet Li es todo un hombre. Es fuerte, hábil y siempre gana. Incluso en la película en la que sale con Jackie Chan, siempre gana. ¿Quieres la definición de hombre guapo o de hombre en general? Ve a Jet Li.

Chooole: la verdad es que luego me da la impresión de que no vienes a leer, porque rara vez te veo comentando, pero me da harto gusto saber que sí vienes, me pones muy feliz. Yo otorgo mi voto positivo frente al tema de que abras un blog. Eres una persona divertida con muchas anécdotas raritas de amor, desamor y maternidad. ¡Queremos leerlas! ¡Abre un blog! Pero ya te dije, vete a Wordpress; Blogger no rifa.

¡Ivanius! La verdad que si no me recuerda de las ilustraciones, se me olvida totalmente. Pero, bueno, ya se pudrió el post y ya no lo ilustré. Sépase que es usted invitado de honor, perpetuamente bienvenido a leer los chismes baratos y la autoflagelación. Le mando un abrazo.

Pato: oye, no me hagas enojar, se supone que esta tira de comentarios se iba a llenar de alabanzas a Jet Li. Pero bueno, qué público ingrato. Por otra parte, creo que de todas maneras todo se pudre... lo escribes, lo dejas tres días ahí puesto, y llega su fecha de caducidad. Puedo hacer todo lo posible, y de cualquier manera todo el anecdotario reservado se me va de las manos, y ya no puedo recordar nada nunca más. Te mando un beso tamaño pequeño.



Un abrazo a todos los lectores que amablemente vienen, leen y comentan. Los que nomás vienen y leen, púdranse. Los que ni vienen, ¿esos qué?

11:06  

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