miércoles, agosto 06, 2008

Post invitado

Hoy, en el blog, tenemos una firma invitada. Lo que a continuación se lee es una crónica intitulada "Noche de terror", y ha sido adaptada para ser leída por todo público. No fue censurada, no, es sólo como cuando en un DVD sale la leyenda de que se hizo una adaptación de formato widescreen a... uhm, lo contrario... pantalla estrecha.
Antecedentes: mi hermana y mi sobrina tienen una gatita negra. Una noche decidió irse de vaga y, antes de que fuera un tiempo pertinente como para que empezáramos a entrar en pánico, mi hermana ya estaba toda mal. Esto fue escrito un minuto después de que la gata regresara, mismo instante en que a todos nos volvió el alma al cuerpo.

Noche de terror
Entrada escrita por Nadia Solano
(este texto ha sido adaptado desde un mail,
sin consentimiento de la autora)

Son las 00:50 y al fin regresó esta pinche gatazuela. Pues mientras esperaba el regreso de esta gata, me puse a buscar cosas en la red... y bue... dejé abierta la puerta de la cocina, para que cuando regresara se pudie
ra meter. Estaba yo clavada en este asunto, cuando oigo unos ruidos raros en el techo de los vecinos de atrás. Resulta que... primero tengo que contar el antecedente. Voy para atrás, ¿ok? Bueno, pues un día me di cuenta de que en la casa de aquí junto -la de las vecinas cochinas, feas, groseras y gritonas- pusieron a un perrote (un rottweiler, para ser exactos) en su pinche terracita tercermundista, que da para mi patio. Vi que el perro estaba amarrado, y aparte, la dichosa terraza o lo que sea que se le llame a esa cosa fea tiene una reja alrededor.
Bueno, dicho esto, continúo con la noche de hoy: estaba en que había escuchado ruidos en el techo de los vecinos de atrás, que es de lámina. Bueno, pues cuando me asomé -porque me salí a echar un cigarro pa chismear y ver si ya venía la dichosa g
ata ésta-, que veo que el perro estaba sobre el techo de lámina, que se oía como si se fuera a romper en cualquier momento, y parte de ese techo también da para mi patio. O sea que, si el perro se hubiera descuidado, se hubiera dado un soberano trancazo en mi patio. A mí lo que más me aterraba era que la Herminia andaba en la calle, y este perro le trae ganas. De hecho, a mí me había dado miedo que en una de ésas se cayera a mi patio a través de la enclenque rejita que protege la terraza tercermundista.
Total, que me asomo de mi sitio de fumar, y veo la cara del perrote en tercera dimensión, viéndome desde el techo de los vecinos de atrá
s ¡y sin reja de por medio! Me dió harto susto. No sabía si cerrar la puerta y dejar a la gata a su suerte, o esperar a que llegara. En una de ésas, que el perrillo se distrajo, que entra de volada la Hermione, y nos encerré. Ya desde mi ventana indiscreta pude observar que los vecinos de atrás se levantaron por el ruido, se asomaron por la ventana del baño de arriba y vieron al perro ahí en el techito de su patio de servicio. Al fin el pinche viejo, hermano de las viejas cochinas y horrendas, que es igual de horrendo que ellas, salió a meter a su perro en su cuchitril y lo tuvo que amarrar.
Yo me siento mal, por muchas razones: esa ter
raza tercermundista no es hogar para un perro, ni grande ni chico. El pobre está muy aburrido, no hay qué ver desde ahí; aparte el pobre no tiene casa, tons cuando le llueve, pues le cae toda la lluvia. Le pusieron un intento de techo, detenido con el mango de una pala, y yo creo que de todas maneras el agua se le mete a su "casita". Otra razón es que ahora me da miedo que cualquiera de nosotras salga al patio de atrás. ¿Qué tal si en una de ésas se vuelve kamikaze y se avienta desde las alturas. ¡Aaay, no lo sé! No estoy contenta, nada contenta. Ese perro no debería estar ahí. Tiene que irse. Pero no sé qué hacer. Bueno, ya conté mi noche de terror, ya mejor me voy a dormir.


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6 Comments:

Anonymous Chole said...

Mi muy querida señora:
Ha sido un placer ver mi desesperado mail en su adictivo blog. Aunque me siento desnuda ante su público, me dió gusto ver mi historia de terror real en este espacio. Tal vez, sólo tal vez, después de esto, me anime a sacar mi propio blog. Se titulará "Aventuras de mi rancho y graciosos personajes de mi huerta". ¡Jajajaja! Y finalmente, espero que alguno de sus lectores me den una recomendación de que hacer al respecto del terror que me acecha desde la casa vecina.
Le envío mis saludos, querida señora. Tenga usted un muy agradable día.

22:54  
Blogger GA said...

No puedo dar una recomendación, soy una miedosa, temo mucho a los perrotes y a los perritos (que te muerden en la yugular), estoy paralizada de terror y también temo tener pesadillas en las que el perrote salte desde la terracita tercermundosta sobre mí.
Ahhhhhhhhhhhhh!

23:20  
Anonymous GdgC said...

La crónica es buenísima.
Por otro lado, ¿ya intentaste hablar con el perro?, digo, si con los vecinos feos no se puede, la mejor opción es hablar con el animal, generalmente entienden más razones que los humanos, preguntale a Diana si alguna vez pudo razonar conmigo.

Además, por las fotos, se ve buena bestia y está chico, todavía no alcanza su perruna madurez como para que temas inaugure su poder de superperro.

Bueno, vale que ya me cansé.
Saludos a Diana, otra vez, ja. Ahora nos vemos más que cuando estábamos de vacaciones, paradójico ¿no?

00:29  
Anonymous Ivanius said...

No cabe duda: el talento es cosa de familia. Morbo aparte, me divertí mucho con la narración, aunque (normalmente) no disfruto la ansiedad ajena.
Hablando de neurosis canina recuerdo especialmente a un neurótico ejemplar, cruza de maltés con french poodle (sí, lo sé: es terrible) que se volvió loco después de su primera (y única) visita al peluquero. A partir de entonces no dejó que se le acercara nadie. Bueno, sólo dos personas, que eran quienes le daban de comer. Tomó posesión del patio y luego de una terraza (parecida a la del perro de este post invitado) desde donde se desgañitaba ladrando y babeando al prójimo desde las alturas, pero a pesar de su mala leche nunca se animó a dar un salto. Además, se llevaba extrañamente bien con un par de gatos que merodeaban por allí y a quienes conocía desde cachorros. ESto me enseñó que aunque parezca extraño, los gatos, los perros y los humanos pueden convivir o, al menos, sobrellevarse mutuamente.
Creo que la mejor idea es dialogar con el perro, aunque sea de lejos, para irlo domesticando poco a poco, como el zorro hizo con el Principito (¿o fue al revés?).

Ah, "técnicamente", la antítesis de widescreen (16:9) es fullscreen (4:3), o más coloquialmente, "modo cine" y "modo T.V." o ya de plano rectángulo vs. cuadrado. Digo yo.

Saluditos.

23:23  
Anonymous Ivanius said...

Dije antítesis porque no era antónimo, pero quise decir lo contrario de lo que dije o responder el contrario de lo que se preguntó.
Algo así. Digo, ¿cuál era la pregunta?

Mññé. Yo también debo dejar de tomar café a estas horas. Sí, claro. Buenas noches.

00:18  
Anonymous Chole said...

Muchas gracias a todos por sus recomendaciones. Hasta ahora el perro no ha tenido la valentía de saltar hacia mi patio, esperemos siga así. Aún no sé el nombre de la bestia, pero he tratado ya de entablar comunicación con él, aunque no estoy muy segura si domino el lenguaje canino adecuadamente - eso intento.

16:29  

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