jueves, septiembre 18, 2008

Sucesos recientes

1. De cómo celebré las fiestas patrias.

Fui al súper a ver pastelitos temáticos. Cené espagueti.
Me dormí a las 21:00, antes de que comenzaran los improperios.
Luego vino mi vecino borracho, a las cinco de la mañana,
a decir que se le había ido la luz,
y se fue a hacer chispas a la zona de medidores.
Dejó sin luz un departamento y arruinó un televisor.


2. De lo que hago en las tardes.

Mato al rey de Patrice.

3. De cómo me comprometí pal matrimonio y recibí un anillito de plata.

En su interior, una cita chiquita de Efrén Hernández.



Y ya.

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domingo, septiembre 14, 2008

Rápido retrato de mi amigo el doctor Jonathan

No puedo encuadernar porque voy a comerme un sándwich en un ratito más, y es de mal gusto comer sobre la tabla salvacorte. Además, la vecina del piso de abajo está haciendo hoyos con su taladro en su techo, mi piso, y el ruido está ensordecedor y no me permite concentrarme ni ser feliz. Quiero encuadernar, porque mañana -aprovechando el puente- voy a ver a un amigo al que le quiero regalar una libreta. Se llama Jonathan, y yo le digo doctor, porque es persona de mucho respeto. Le digo "hola, doctor, buenas noches", y me corrige con su acento de persona gringa: "me llamo Jonathan", y a mí me da mucha pena y no le puedo decir así. O le digo así y mantengo el ustedeo. Además de la libreta, le llevaré la misteriosa piedra que encontró mi papá. Sólo a él conozco que me pueda proporcionar información, o al menos podrá obtener datos de alguno de sus conectes, pues me imagino que está vinculado con gente importante y conocedora, o por lo menos sanatera.
Hace rato le hablé y, antes de que pudiéramos ponernos de acuerdo sobre el punto de encuentro de mañana, me empezó a decir que el náhuatl tiene palabras muy largas y que, por lo tanto, al editar un libro en esa lengua, no se debe justificar el texto, así que finalmente lo dejó como lo habíamos decidido en un principio. Pero, para descubrir eso, primero tuvo que justificar todo el texto, ver que quedaba muy feo, y luego regresarlo a su lugar. Me contó de su coche con placas guerrerenses y del nuevo diccionario en náhuatl que está haciendo. Ya me dijo que quiere que se lo corrija, así que es importante que vaya haciendo un espacio para cuando esté terminado, o sea, dentro de tres años. Los gringos son muy previsores y tienen que apartar a sus correctores con tiempito. Amenazó, incluso, con llevarme los parámetros de estilo del diccionario, para que vaya echándoles un ojo. Me cae bien la gente comprometida con su trabajo. No como yo que, en el momento presente, prefiero decir "soy una persona de actividades heterogéneas" a contar los detalles de mi trabajo. Sólo unos pocos saben lo que estoy haciendo. Como que me hace falta hacerme a la idea de que estoy haciendo algo diferente.
Y, bueno, regresando a Jonathan, como le gusta que le digan, diré que fue por él que conocí el encanto de Betty Boop y de Cab Calloway y de Ko Ko the clown y de los hermanos Nicholas, AKA los hermanos Verga, y todo porque le gustó eso de fairest_creature en mi mail. Ya no me ha mandado videos, eso sí.
A la gente le cae mal. Y a mí también me cayó mal de inicio, cuando llegó y, antes de saludar, preguntó por su libro y se sentó y se puso a dar órdenes y me capturó y no me dejó salir a comer a tiempo. Otro día llegó con una canasta llena de bichos y dejó todo el piso oliendo a formol con bicho. Me empezó a caer bien el día en que nos contó que ya lo iban a linchar en Guerrero, que porque se estaba robando el ADN de los nahuahablantes.
Y nada, que les cuento de este sujeto nomás porque no lo había mencionado.
A continuación, Snow White, de Betty Boop, con aparición especial de Cab Calloway. Es la mejor caricatura que he visto jamás, además de que es altamente adictiva. Canteeen:
-Magic mirror in my hand, who's the fairest in the land?
-You're the fairest in the land, you're the fairest in the laaand.

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Una muestra de mi colección de porquerías (incluye las prometidas fotografías del niño horrendo)

sábado, septiembre 13, 2008

Odio tener que ponerle título a entradas de contenido misceláneo

Ha pasado un largo casimés desde la última vez que usted y yo nos vimos las caras. Le cuento que, en mi ausencia, terminé un friláns que primero estaba leve, luego no tanto, y al final ya de plano no me dejaba tiempo para absolutamente nada. Conocí a personas con las que se puede colaborar como la gente decente, y que en general fueron de mi agrado, y tuve la casifortuna de volver a casitrabajar con el Muñeco. Como resultado de estas labores, obtuve una estúpida pila de papel que ni el señor de la basura se quiere llevar. Dinero no, eso no obtuve, porque sépase usted que no todas las cuentas de banco tienen CLABE, asunto que yo ignoraba cuando me preguntaron si tenía una cuenta que permitiera transacciones interbancarias o algo así. ¿Conoce usted alguna opción viable para resolver mi situación?
Por otro lado, mis eternas vacaciones llegaron a su fin, fuéronse con la primavera. Comencé mi trabajo nuevo con más enojo que emoción; luego se incrementó mi enojo y mi emoción se vio anulada; luego me entró algo de emoción y bajó el enojo; luego se quitó la emoción y entró el miedo; luego se quedó el miedo y se le unió la angustia; luego entró el estrés, y nada que se iban el miedo y la angustia; luego recurrí al recurso de hacerlo todo por inercia. Y ahí voy improvisándolo todo, a veces con más ánimo, a veces con más frustración y enojo y emoción y proyectos muchos. Definitivamente está bueno, y no puedo hablar de aburrimiento en absoluto. El tiempo se me pasa volando: me rinde para hacer muchas, muchas cosas y, cuando acaba el día, me doy cuenta de que aún queda demasiado por hacer. Tengo un horario inhumano: entro a las 7:30, razón por la que me tengo que despertar a las 5:30 y correr, correr, correr. Llego corriendo, corro mientras trabajo y salgo corriendo, pero, al fin, tengo tiempo libre a partir de las 15:30 y puedo hacer una vida de persona normal. No he podido comenzar a reconstruirla, sin embargo, pues aprovecho mis tiempos para adelantar pendientes mientras me pongo al tanto del netvibes, para revisar catálogos en los minutos de camión, para idear un montón de ñoñerías mientras me pongo los zapatos. Pffft... se va a poner bien, pero antes hay que trabajar incansablemente y con buena cara.
Paralelamente, se han sucedido otras cosas:
1. Me robaron mi celular en el metrobús en un minuto y medio de descuido, en algún punto entre la estación J. M. Velasco y la estación Félix Cuevas. Infelices. Ahora vivo sin celular y, extrañamente, me he dado cuenta de que lo necesito menos de lo que pensé. De cualquier manera, tengo plan de comprarme otro. Recomiéndeme usted un Nokia que me encante y que venga en color rojo sangre, como el manto de Poncio Pilatos.
2. Me percaté de que hay personas cuya vida vale trescientos varos. Yo ya hice mi aportación, y al diablo. Deslízame tu reputación por debajo de la puerta.
3. Mi papá encontró una misteriosa piedra. Pronto: información.
4. Vi la película más mugre de la historia: La vida secreta de las palabras. ¿Alguna vez vio usted un uso más deplorable de una canción de Antony? Devuélvanme mis dos horas.
5. Tuve un desencuentro con una mujer que no me dejó trabajar en paz durante media mañana. Luego, para disculparse, me regaló un elote y unas calcomanías de changos.
6. Mi mamá me regaló una regla T.
7. Incrementé significativamente mi colección de porquerías encontradas al paso. Ahora no hay luz suficiente para tomar fotos, pero mañana cuelgo una por acá, para que usted pueda conocer al auténtico niño horrendo.
8. Disfruté de las pulidas habilidades culinarias de Patrice: hizo salmón en salsa de mostaza la semana pasada, y ayer me sorprendió con un platillo típico de su localidad: lampreado (la Güiquipedia dice que es paraguayo, pero acá el bisne es que en el pueblo de mon mari se prepara de diferente manera).
9. Me convertí en una viejita de ésas que se van a dormir a las 21:00.
10. Recibí una noticia triste, triste, tanto que aún no he decidido cómo responder el mail en el que se me comunicaba. ¿Se fija usted cómo de pronto a la gente le empieza a ir mal en serie?
11. ¡Recibí una postal desde Madrí! Suceso feliz.


[Nueva sección]
Comentario azaroso del día:
Pasan los años, y sigo amando a Robert Plant.





Le quiero, lector, mi corazón negro y pegajoso tiene una sección reservada para usted.

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