miércoles, noviembre 19, 2008

Mire usted nomás qué dramón acabo de descubrir

03 - tormenta

¡Aullando entre relámpagos,
perdido en la tormenta
de mi noche interminable,
¡Dios! busco tu nombre...
No quiero que tu rayo
me enceguezca entre el horror,
porque preciso luz
para seguir...
¿Lo que aprendí de tu mano
no sirve para vivir?
Yo siento que mi fe se tambalea,
que la gente mala, vive
¡Dios! mejor que yo...

Si la vida es el infierno
y el honrao vive entre lágrimas,
¿cuál es el bien...
del que lucha en nombre tuyo,
limpio, puro?... ¿para qué?
Si hoy la infamia da el sendero
y el amor mata en tu nombre,
¡Dios!, lo que has besao...
El seguirte es dar ventaja
y el amarte sucumbir al mal.
No quiero abandonarte, yo,
demuestra una vez sola
que el traidor no vive impune,
¡Dios! para besarte...
Enséñame una flor
que haya nacido
del esfuerzo de seguirte,
¡Dios! Para no odiar:
al mundo que me desprecia,
porque no aprendo a robar...
Y entonces de rodillas,
hecho sangre en los guijarros
moriré con vos, ¡feliz, Señor!


Si usted no se conmueve significa que no tiene corazón, lo cual
-debo aclarar- no me sorprendería en absoluto.

Etiquetas:

lunes, noviembre 17, 2008

Ya contesté el montón de comentarios que no había contestado

Perdón, lector, soy mala con usted.

Etiquetas:

Cursi en lunes: festivo, frío, duty-free, de hueva intensa y ojos nebulosos

Mi abuela tuvo un accidente, y está en el hospital. Eso me altera mucho, porque cuento con que ella vivirá para siempre y con que siempre estará bien. Es un trato que hice con ella (aunque ella no lo sabe) desde el momento en que comenzamos a vivir juntas, en 2000. No puedo tolerar que su fortaleza y su inquietud se pongan en juego, porque eso desequilibra el mundo como lo conozco. En un intento desesperado por sacar lo bueno de lo malo, ayer convoqué a mi hermana y a mi sobrina para pasar el día con nosotros, ya que de todas formas iban a venir. Llegaron más o menos temprano (considérese que era domingo, y que en domingo los días comienzan más tarde que se común). Nos fuimos a la FILIJ nomás a verle la espalda a la gente, que estaba toda hecha enjambres frente a los libreros, arrebatándoselos como si los fueran a leer o como si la promoción de la lectura en la infancia bajara la tasa de contadores del futuro. Compré, no importando lo anterior, cuatro libros para mi sobrina, pues su cumpleaños se avecina. Nació en 2000. Parteaguas: viajé en carretera estelar con automóvil volador. Fue mi primer año de mayoría de edad (nótese que apenitas al final de ese año cumplí los diecinueve, de modo que viví 2000 teniendo dieciocho). Decidí la carrera que iba a estudiar y me fui a estudiarla. Cambié de ciudad y conocí a mis abuelos (que ya los conocía, pues, pero apenas empezaba a conocerlos-conocerlos). Conocí gente y, por primera vez en la vida entendí lo que se sentía estar en el lugar correcto, con la gente correcta, en el tiempo correcto. Comenzó la era de mi felicidad social (aunque social para mí signifique frecuentar a dos o tres sujetos y sentirme cómoda con ello). Mi vida familiar mejoró considerablemente. Comencé a aprender lo infinitamente difícil y lo infinitamente gratificante de convivir con personas que están dos generaciones arriba de la mía; peleé -no siempre con buenos resultados- con los monstruos de la brecha generacional. Me hice tía. Por primera vez conviví con un recién nacido y con un anciano, y al final todo tuvo resultados muy felices: todos nos queremos y yo sé más cosas, y soy más grande, aunque no más alta ni más bella ni más lista. Fue el año de mi primera agenda. Conocí a Quevedo y a Beckett y a Steiner y a Aldo y al Charlie y a Rubén y a Santillana y a Nieto y a Tim. Y me di cuenta de que pasé dieciocho años en blanco y de que no tenía ni puta idea. Y comencé a ver por mis economías y mis traslados y conocí el amor del bueno y del malo y conocí la amistad y hablé de literatura e hice chistes mamones con mis escasos conocimientos de griego moderno y latín (éste no moderno sino muerto, bien muerto, aunque Alatorre diga lo contrario y yo me apasione y diga "oh, Alatorre").


De mi primera agenda.
¿O a poco cree que voy tirándolas conforme caducan?


Cuando hay cosas que cambian, se desestabilizan o están a punto de cambiar, por alguna razón (bueno, por las arriba enunciadas) mi mente tiende a irse a 2000. Reviso, pienso en que soy vieja, valoro lo que tengo y lo que he aprendido. Me pongo triste, recelosa con el mundo hasta cierto punto, y luego hago lo posible por seguir. Creo que todo puede mejorar, que todo puede cambiar, que ni he aprendido tanto. Aunque aún no tenga ni puta idea, creo que hay materias incógnitas que he de empezar a aprender tarde que temprano.


Abuela sobre globo,
o de cómo te ganaste el apodo de abuela voladora.


Quiero una nueva casa, quiero una nueva casa, quiero una nueva casa: todos a mandar buenas vibras para que el Pato y yo tengamos un nuevo niditodiamooor bonito, simpático y acogedor.

Etiquetas: ,

domingo, noviembre 09, 2008

Daré un premio especial

A quien me diga qué bicho es éste:

Click sobre la foto para ver GRAAANDE

Etiquetas:

Excusas

Perdón, lector, no he tenido tiempo de actualizar. Ni siquiera he respondido a sus amables comentarios en entradas anteriores, pero prometo que lo haré a la brevedad. Usted debe saber que tengo abandonado a todo mundo, empezando por mi familia. Tengo varios mails por escribir. No me he dado el tiempo para agradecer la muy linda felicitación que nos envió mi cuñada a propósito de nuestro aniversario. La razón de toda esta negligencia es que pronto deberé mudarme de casa, y paso las tardes recorriendo las calles aledañas a la mía, pues no deseo cambiar de zona habitacional. Todas las tardes visito al menos un departamento, y aún no ha llegado ninguno del que me enamore profundamente. Hoy, al menos, me di tiempo de invitar a Roxanne a casa. Pato nos preparó mate y nos explicó todos los pormenores del vocabulario propio de la tradición. Quisiera tener más tiempo para estas cosas... ya será.

Menú del día: espagueti alfredo y pan de plátano, yuuum.

Etiquetas:

martes, noviembre 04, 2008

Feliz aniversario

Ni modo: vas a tener que pasar el resto de mi vida conmigo.

Etiquetas: