domingo, noviembre 09, 2008

Excusas

Perdón, lector, no he tenido tiempo de actualizar. Ni siquiera he respondido a sus amables comentarios en entradas anteriores, pero prometo que lo haré a la brevedad. Usted debe saber que tengo abandonado a todo mundo, empezando por mi familia. Tengo varios mails por escribir. No me he dado el tiempo para agradecer la muy linda felicitación que nos envió mi cuñada a propósito de nuestro aniversario. La razón de toda esta negligencia es que pronto deberé mudarme de casa, y paso las tardes recorriendo las calles aledañas a la mía, pues no deseo cambiar de zona habitacional. Todas las tardes visito al menos un departamento, y aún no ha llegado ninguno del que me enamore profundamente. Hoy, al menos, me di tiempo de invitar a Roxanne a casa. Pato nos preparó mate y nos explicó todos los pormenores del vocabulario propio de la tradición. Quisiera tener más tiempo para estas cosas... ya será.

Menú del día: espagueti alfredo y pan de plátano, yuuum.

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3 Comments:

Blogger Enoch said...

Esta vez no fueron mariscos, fue una deliciosa infusión de agua de piña, un toque de miel de abeja y medio vaso de vino, excelente combinación... Por supuesto que los recibí, ambos, bueno dos mensajes del mismo corte... je y qué decirte:

GRACIAS.

beso y abrazo, salúdame a Patricio.

11:57  
Blogger GA said...

No era piña, era mandarina... no le hagas caso Diana, estaba re contento presumiendo sus mensajes (ya sabes cómo es)

22:56  
Blogger Fairest Creature said...

¿Y se puede saber por qué no fui invitada, pese a lo entusiasta de mi puntual felicitación? Muñeco, no tienes perdón del dios. Ya te saludé al Patricio.


Sí, se pone bien feliz cuando suena su celular. Una vez me tocó que recibiera una llamada equivocada. Habló de ello todo el día.

21:55  

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