miércoles, noviembre 19, 2008

Mire usted nomás qué dramón acabo de descubrir

03 - tormenta

¡Aullando entre relámpagos,
perdido en la tormenta
de mi noche interminable,
¡Dios! busco tu nombre...
No quiero que tu rayo
me enceguezca entre el horror,
porque preciso luz
para seguir...
¿Lo que aprendí de tu mano
no sirve para vivir?
Yo siento que mi fe se tambalea,
que la gente mala, vive
¡Dios! mejor que yo...

Si la vida es el infierno
y el honrao vive entre lágrimas,
¿cuál es el bien...
del que lucha en nombre tuyo,
limpio, puro?... ¿para qué?
Si hoy la infamia da el sendero
y el amor mata en tu nombre,
¡Dios!, lo que has besao...
El seguirte es dar ventaja
y el amarte sucumbir al mal.
No quiero abandonarte, yo,
demuestra una vez sola
que el traidor no vive impune,
¡Dios! para besarte...
Enséñame una flor
que haya nacido
del esfuerzo de seguirte,
¡Dios! Para no odiar:
al mundo que me desprecia,
porque no aprendo a robar...
Y entonces de rodillas,
hecho sangre en los guijarros
moriré con vos, ¡feliz, Señor!


Si usted no se conmueve significa que no tiene corazón, lo cual
-debo aclarar- no me sorprendería en absoluto.

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2 Comments:

Anonymous Ivanius said...

Me hizo recordar otros queridos himnos de la queja: "Cambalache", de Discépolo, y "Algo personal" de Serrat, junto a mi favorito de siempre, "La canción de las noches perdidas", de Sabina, aunque cantado por Pasión Vega. Sin faltar, por supuesto, "Ella... la que se fue" del mismísimo José Alfredo".
Qué bonito, oiga. El drama nos azota. ¿Será por diciembre, o por este frío tan... huérfano que nos acosa? Misterio.

Abrazo.

11:54  
Blogger Fairest Creature said...

¿Verdad que está de desgarrón? ¡Qué cosa bonita es eso de la queja!

Lo malo es que ya no jala la cosa ésa llamada boomp3. =(

21:17  

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