domingo, diciembre 21, 2008

Ya no hubo fiesta...

...porque se me metió el diablo y pensé que si no tenía nada era porque no merecía nada. Ya se me quitó, por lo que la fiesta no se cancela, sino que se pospone hasta nuevo aviso. Ya estaré enviando invitaciones. De cualquier manera, gracias a todos los que se acordaron de mí el día de mi cumpleaños, que me dejaron comentarios en la entrada anterior o que me mandaron mensajitos telefónicos o en las diferentes opciones de redes sociales disponibles en la intenet.

Ahora relataré algunos de los sucesos acaecidos en las últimas semanas:
1. Organicé una feria del libro que salió más o menos bien. Nunca jamás había hecho algo así, y creo que los resultados fueron mejores de lo que pensé. Durante la semana en que esto sucedió, estuve entrando al trabajo a las 7:30 y saliendo entre 20:00 y 21:00 horas. El estrés estuvo a la orden del día.
2. Encontré a mi hermana en la cena del trabajo. No estuvimos tanto tiempo juntas, pero hizo que mi asistencia valiera las horas invertidas en convivir con otras personas. No gané nada en la rifa y no me dieron arcón navideño.
3. Aparté el pastel que planeo llevar a la cena navideña. Aún no lo he comunicado, así que espero que nadie haya apartado uno por su parte. Va a estar bueno: chocolate y castaña, yum.
4. Rocío me invitó unos tacos de carnitas. Luego vino a casa y confeccionó un árbol navideño, que porque acá todo se veía muy desangelado sin medio adorno.

¡Felices fiestas, lector!

5. Comencé y casi terminé con mis compras de regalos de temporada para la familia.
6. Tuve que recoger unas llaves que cayeron al retrete, och, och, och.
7. Me hice de un rompecabezas de mapamundi. Pato lo está armando ahora, mientras escribo esta entrada.
8. Me fui a comer una arrachera con unas compañeras del trabajo.
9. Para la cosa ésa de amigos secretos, confeccioné una tarjeta con técnicas de encuadernación. Me quedó muy coqueta, y salí del paso.
10. Me compré unas orejeras negras de peluchito.
11. Fui con Pato a cenar a casa de mi tía. Ahí, conocí a un perro que se llama Salvatore y que en lugar de manchas tiene unos hot cakes.
12. Recibí muchos regalos de cumpleaños. El mejor de todos me llegó de España: cederrón. Ja, es lo mejor que me ha pasado desde pósit. Además, conseguí dos libros que creo que nunca hubiera comprado pero que, al haberlos adquirido gratuitamente, me hacen muy feliz: The essential Calvin and Hobbes (algún día platicaré cómo fue que conocí a Calvin y a Hobbes en mi lejana infancia) y Decoración de regalos (que, de algún retorcido modo, sospecho que me dará buenas ideas para encuadernar. Hasta ahora no me ha dado ninguna, pero ya veremos).
14. Rompí la plancha. Compré una plancha nueva.
15. Sucedió algo que no sé cómo explicar. Haga de cuenta que usted y yo nos peleamos porque... por cualquier cosa: no sé, convivimos frecuentemente y de pronto usted me pone jetas y yo me enojo, o tenemos un malentendido, o yo ya le caí mal porque soy berrinchuda. Entonces usted va y le cuenta a, digamos, su abuelita. Pero luego usted viene y se amiga conmigo. Pero luego, como usted ya me fue a acusar con su abuelita, pues su abuelita ya no me quiere. Y fíjese usted que yo siempre he querido a su abuelita, y le pregunto a usted por ella y yo misma voy y la apapacho, porque a usted se le olvida o le da flojera o no tiene tiempo. Chales, lector, no me haga eso: yo quiero a su abuelita y ahora ella me va a rechazar por los siglos de los siglos porque, claro, el nieto es usted. ¿Me explico? Och. Bueno, algo así me pasó y ya no sé dónde meter la cabeza, pedazo de avestruz. Como si no me odiara suficiente gente.

Y ya, básicamente eso es lo que ha estado pasando. Mañana cuelgo por acá la foto de los regalos cumpleañeros. Me dio sueño súbitamente.

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2 Comments:

Blogger Nadia said...

Mmmm, muchas actividades ¿eh? Yo también creo que la ida a la fiesta valió la pena nomás por verte a ti. Ya quiero pastelito de chocolate con castaña, y creo que cambiaré mi decoración navideña por algo minimalista como la tuya, porque mi árbol se ve bien tercermundista gracias a que Cempazúchitl se dedica a jugar con él. Quiero ver tus regalos cumpleañeros. Ah, qué bueno que no abandonastes el blog. Qué bueno verte de regreso.

Yo no he comprado ni un sólo regalo. ¡Och!

20:46  
Blogger GA said...

Oh, es una pena que se halla cancelado la fiesta puzzle pastorela, ya había acicalado las alas y había convencido al buey... ¡Ay, perdón! rey mago. Me equivoqué jajjaja!

Un abrazo Diana!

21:29  

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