domingo, enero 18, 2009

Apología

Muy tentada estuve a escribir una larga entrada hablando de las maravillas de mi vida, las maravillas del mundo y la humanidad, las maravillas de mi personalidad deslumbrante. Pero no, no me salió, así que no pondré nada semejante en este espacio. No soy una persona rotundamente negativa: debo decir que tengo una vida feliz con mi esposo, a quien espero todas las tardes con gran ilusión. En cuanto escucho que la llave entra en la cerradura, me vuela una mariposa en el estómago, fiuuum, me revolotea. Tampoco son ochenta mariposas, es una y ya. Pero, por alguna razón, me parece improcedente venir a este espacio a escribir una entrada que diga: “Querido blog: hoy mi esposo se ve más guapo que ayer, lo quiero más, me la paso mejor cada día y tengo orgasmos relampagueantes”. No sé, no me sale.
He dicho varias veces que utilizo este espacio para descargar frustraciones, para recibir a cambio la liberación de la catarsis. (No funciona, por lo general, porque me censuro a cada paso. Pero sí que lo intento.) Salgo a la calle siempre con mi sonrisa idiota, hago lo mejor que puedo para cumplir con tiempos y obligaciones. Atrapada como estoy en el momento presente en un trabajo que no me resulta estimulante, tengo que inventarme la sonrisa de alguna manera para seguir siendo servicial y eficiente. Al final, tan maravillosa como soy, ésa es mi programación: soy servicial y soy eficiente hasta donde dan mis fuerzas. En fin que, aunado a mi mal carácter de pacotilla, tan siempre explosiva, necesito un lugar para sacar mi acumulación de frustraciones. (Sí, se me acumulan con más facilidad que a la mayoría: creo que es un gen que me salió sin una pata.) Pasada una semana, vengo a la computadora y miento madres y me voy a dormir más contenta. Además, debo decir, las escribo bien: soy tan buena en la queja, tan vívida en la expresión de mis momentos más frustrantes, tan exquisita en el azote.
Por otra parte, confieso que nací sin la inteligencia ésa que hace que uno se conmueva de la miseria humana. Los dramones en abstracto me resultan incomprensibles. No me conmueve “la mujer maltratada”, ni “los miles de niños que se mueren de hambre cada año”, ni el hecho de que “estamos acabando con nuestro hogar, el planeta Tierra”. Todo me causa sufrimiento en una escala manejable: sale lo peor de mí si alguien maltrata de cualquier modo a una persona querida; me angustia terriblemente pensar en que puedo no tener dinero para comer el fin de semana (que ya me ha pasado); no puedo dormir pensando en que quizás haya una fuga en el baño, y me tortura pensar en la cantidad de litros de agua que pueden irse al diablo por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Me resulta complicado, por lo tanto, contrastar mi sufrimiento idiota y momentáneo con una titánica abstracción del sufrimiento.
Hay gente que me conoce y que me quiere. Luego viene a mi blog, y al leerlo entiende que soy yo quejándome como acostumbro, pero reconoce que, casi siempre, estoy más bien chacoteando, y sacando las circunstancias descritas de toda posible dimensión razonable, y exagerando y azotándome malamente. Y ése es el punto. Quizás el hecho de que una persona desconocida venga a conocerme aquí no es la mejor derivación de una cósmica conjunción de sincronía y diacronía: soy esto, pero al mismo tiempo soy todo lo contrario; antes fui esto, pero también fui muchas cosas que ya no soy pero que, de alguna manera, sigo siendo; todo eso quiere definirme, pero no es concluyente ni fijo ni último.

¡Viva el mole de guajolote!

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3 Comments:

Blogger Enoch said...

Jajajajajajajaja

¿Apoco?

19:00  
Anonymous Ivanius said...

Entradas como ésta son las que mueven a comentar algo con la esperanza de que parezca...
-¿Brillante? Sí, pero...
-¿Cómico? Ajá, ni que fuera comediante en vez de comentante.
-¿Entretenido? Más bien el entretenido soy yo, así que lo dudo. Especialmente cuando estoy buscando una distracción que me haga olvidar el helado entorno. (Uf, "helado entorno", casi suena interesante. Pero no. Luego resulta hasta poco original).
Mejor sólo digo: usté siga escribiendo, que no le faltarán lectores. Por lo menos unos cuantos. :)
Saludos.

09:50  
Blogger Fairest Creature said...

¿A poco qué, muñeco insensible?

Ji, Ivanius, por lo menos espero que le haya gustado, aunque no se haya decidido a comentarme nada =)

21:31  

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