sábado, febrero 28, 2009

¿Y ora qué creen que me pasó?

Pues que voy y que agarro y que me intoxico. Sí, lector, así fue, sépase. Me fui al trabajo cargada del conocimiento de mi malestar. Ya sabe, el superyó ante todo. Pero al rato me sentí peor, y que me regreso. Me quedé en casa toda esa jornada no laboral viendo películas. Para mí, las películas que resultan mejores en ocasiones como éstas son las llamadas "extranjeras", o sea que no son ni mexicanas ni gringas; que son un canto a la vida al estilo viejecito-amargado-encuentra-perro-y-perro-le-cambia-la-vida, y que están hechas para salir a hacer la América y ganar muchos premios, sí, señor. Así me curé: películas bonitas y dexametasona y alfombra en el piso con muchos cojines y cobijas y crema humectante para mi atrofiada piel. Ya estoy bien, lector, ni se preocupe. Eso sí, no se atreva a preguntarme "¿y no estarás embarazada?". Odio eso. Le prometo que, cuando tal pase -toc, toc, toc-, usted será el primerito en enterarse en este espacio. Fíjese, cuando me desmayé saliendo del trabajo, fue lo primero que me preguntaron, igual que cuando me corté el dedo con un cúter y cuando tuve pesadillas con gusanos que me comían bien feo.

Y ahora...
Dos historias reales de taxistas
La primera ya tiene como dos semanas. Me subí al taxi como a las 7:00 horas. El taxista venía haciendo hip, y luego jip, y luego ipip, y luego jipjipjip, y luego hip. Ya por fin se animó a decirme que llevaba siete días con hipo, el pobre hombre. Y me dijo que de todos modos se tenía que presentar en la oficina, porque nadie le quería dar una incapacidad por hipo, pero que ya le dolía todo. Que ya lo habían espantado, que ya se había puesto de cabeza y había tomado agua, ya, ya había hecho de todo. No dormía, no comía, no seguía con su vida normal el pobre taxista con hipo. Pobre. ¿Se le habrá quitado? Quiera el dios que sí.
La segunda es de hace ratito. Se trata del genuino taxista ex presidiario que se le pone al tú por tú a los patrulleros en patrulla. Sí, así es. Nadie quiere a los patrulleros en patrulla, ¿verdad? Bueno, ése es un hecho sabido. Pero una cosa es eso, y otra que se ponga a echarles todo el claxon, que se les empareje, que los vea amenazadoramente y luego se les adelante y los amenace, y así. Me dio miedo y le pedí que me dejara ahí y ya. Ya llevaba un rato sacándome de onda, cuando se ponía a hacer cosas incoherentes en los altos, y preguntaba cosas raras y hablaba como que para sí, pero esperando que le contestara algo. Susto.

Y además...
Lo que me regalaron en el mercado
El señor de los chiles no me quiso cobrar cuando le dije
que quería un chilito catarino. ¿Verdad que está lindo?

Y por si fuera poco...
Lo que me regalaron en San Valentín
Ésta era una foto pendiente.
Es Adriana, la muñequita de papel.
Yo le corté el pelo, porque lo traía muy largo.

Y por último...
Vote, lector
Necesito que me diga cuál de éstas es una chita o, en todo caso, cuál le recuerda más a las Cheetah girls. Es en serio, ¿eh? Dígame, por favor.

Etiquetas: , , , , ,

Ya contesté algunos de los muchos comentarios atrasados. Gracias por su infinita paciencia

jueves, febrero 19, 2009

¡Ya están aquí!

Gracias por sus muestras de apoyo. Gracias por venir desde Sucesos intrascendentes a oponerse al suicidio de este blog. La cabeza de Berlioz los quiere, razón por la que se aferra a la vida con desesperación. Dada esta retorcida situación, todo el staff de este blog ha unido fuerzas para diseñar los más espectaculares guolpeipers, pensados especialmente para usted, querido lector. Son dos, por ahora. El primero es de corte minimalista, para el gusto de las mayorías:

Viene en negro, blanco, natural, champán
y todos los colores de las medias ésas que se usaban antes.


El segundo es para todos los demás:

I love tuna!

Ambos están hechos totalmente en Paint en una ociosa tarde de granizo. Y son gratis para su ordenador, uiii. ¿Cuál se lleva?

Pronto: el guolpeiper del pan de plátano que se hace en Sucesos instrascendentes.

Etiquetas: , ,

domingo, febrero 15, 2009

Un paréntesis se abre a continuación: (


Near no Theme - Taniuchi Hideki


Después de mucho, mucho tiempo, por fin supe en qué terminó todo. Debo confesar que estoy sumamente alterada por la muerte de Light, y por el triunfo de la razón sobre la arrogancia. Pierde la soberbia del que cree que es un ser superior y que no importan los medios que se usen, pues se tiene un objetivo que supera las muertes mínimas; se persigue un bien mayor. No gana el individuo que reconoce los íntimos mecanismos del transgresor, sino la justicia verdadera, la razón y, en todo caso, el sentido común de que el crimen no puede ser derrotado con crímenes. El transgresor, se entiende, no concibe sus actos como crímenes. Sin embargo, al recibir el castigo por sus actos, el receptor conoce la magnitud de las transgresiones. Eso me enoja: que no exista un poder humano superior, una inteligencia más brillante, un mesías, un salvador de carne y hueso. Yo hubiera querido que fuera Ryuk el que terminara con el reino de Kira. Esto hubiera significado, por un lado, la derrota de tres mentes superiores, si bien consagradas por completo al deber y al deber ser y al tener que; por otro, hubiera implicado la cristalización del mundo de Kira tal como lo concibió en un principio. La derrota, entonces, sería posible sólo mediante un ser superior, lejano, de inteligencia no humana. Pero no. Light es derrotado por la razón y la justicia verdaderas, encarnadas en este último momento por Near. Acto seguido, es asesinado por Ryuk, de acuerdo con su promesa inicial. Ach, es tristísimo. Siempre creí en el reino de Kira. Pero me encanta que al final todo sea Dostoyevski.
En fin, después de tanto tiempo, debía llegar al final y aburrir al lector con mis conclusiones. El paréntesis se cierra a continuación.)

Etiquetas: ,

jueves, febrero 12, 2009

Anecdotario misceláneo

No me diga más. Hasta acá siento cómo su alma se retuerce ligeramente de sufrimiento. Perdóneme, acá le va el chisme en todo detalle, para compensarlo por el tiempo que lo tuve ahí esperando.
En primer lugar, le cuento que me gané una tele. Más bien, me gané el derecho de comprar una tele. Yo no quería una tele y, de hecho, cuando la Chío me ofreció una, yo me puse bien reina y le dije que dejara de criticarme mi pantallita. Pero luego me dijeron que mandara un mail diciendo que me interesaba comprar una tele de 21 pulgadas. Sólo por la tentación de probar mi suerte, mandé el mail, y resultó que gané el derecho a comprarla. Y que la compro. La buena noticia es que trae integrados un reproductor de DVD y uno de VHS. Espero que usted se apiade de mí y me preste un VHS para poder estrenar mi reproductor. Cuando fui a recogerla, de pronto me topé con la nuca de mi patrón el malo. Corrí antes de que se diera vuelta y, dado este impulso, dejé la tele en manos de Pato, quien tuvo que cargarla por sí mismo a lo largo de dos kilómetros, a la vez que me iba persiguiendo para que no me le escapara.
En segundo lugar, debo relatarle una grande desventura que acaeciome hace, a la sazón, cinco o seis días. Era el día siete de febrero del corriente año de nuestro señor, y dispúseme a acompañar al mi marido a donde el destino osase arrastrarnos, que es bien sabido que es menester acompañarle como dócil dama en cualquiera situación venturosa o adversa. Quiso el sino que la desventura fuese como a continuación se detalla: chale, lector, terminamos en un camión relleno de guics harto entusiasmados por el sofgüer libre. Es un universo en el que no tener una cuenta en tuíter es imperdonable. Adivine usted quién no tiene tuíter y, por lo tanto, se quedó hecha bola en una esquina durante toda la ida a, estancia en y regreso de Querétaro. Och. Entré a una plática en la que se explicaban los motivos por los que es loable tener una página güeb si se es poseedor de un negocio. Entré a otra en la que hablaban de publicidad en los blogs. Luego entré a otra donde encomiaban las maravillas de actualizar el blog desde el móvil. Luego vi una cosa de Nokia que no entendí. Luego llegué a la última parte de un enfrentamiento entre dos antiguos rivales: diseñadores contra programadores. Decían cosas como "es que en México no se tiene la cultura de los tags". La gente ahí reunida llevaba botones y mochilas de firefucks y remeras con su add de tuíter, o como se le llame. Vi jugar rocband y me pareció bastante sin chiste. El camión en el que nos fuimos decía "Freaks on the road". No me regresé en ese mismo camión, sino con un sujeto que trabaja en maicrosof y que tiene la camiseta bien puesta y que habla de las actividades de Bilguéits en primera persona.
En tercer lugar, sépase que he estado teniendo sueños bien extraños. Fíjese: un día soñé que tenía un bisonte que vivía en una barranca, y luego me puse bien triste porque cuando desperté resultó que no era verdad. Otro día soñé que cambiaban el sistema para checar entrada en el trabajo: ahora se tenía que hacer fila para meter la tarjeta en una máquina, y también se podía pedir café. Era como un checador cafetería. Yo hacía fila por mucho tiempo, y finalmente checaba. La máquina marciana sacaba mi historial, y el tipo a cargo de mi caso me decía algo como "Aquí debe haber un error. Mira: el primer día tienes un minuto de retraso; luego, dos minutos de retraso; luego, tres; luego, otra vez dos, y así". Y conforme el tipo iba diciendo en voz alta mis minutos de retraso de cada día, la gente se reía; con cada nuevo día mencionado, la gente alrededor se reía cada vez más, hasta que aquello ya era una verbena. Al final, el tipo me decía "Vamos a tener que descontarte todos los días de este mes". Y yo lloraba y trataba de convencerlos de que sí había ido a trabajar, y gritaba, y ellos reían y reían. Y después, no sé si más calmada, les decía "bueno, me das un capuchino". Otro día soñé con una tipa que no me gusta, pero en el sueño me gustaba. Y, esa misma noche, Pato soñó con una tipa que no le gusta, pero que sí me gusta a mí, y resultó que en el sueño le gustaba. Toing. Y otro día soñé con Light y con L. Och, me da mucho odio la manera en que L es asesinado. Nunca se lo perdonaré al responsable, quien quiera que éste sea. Y anoche soñé con otra incoherencia que de momento no me es muy clara, pero que en la mañana me causó la suficiente alegría como para irme corriendo a trabajar.
En cuarto lugar, le presumo que este mes aparezco en dos revistas de limitada circulación. En una revista local, muy local, salgo diciendo las pendejadas que me pagan por decir y mostrándome muy contenta con mis logros laborales. En la otra salgo diciendo cosas que ya hasta había olvidado que había dicho, pero es sobre Arreola y eso está chido. Ojalá se me haga conocer la publicación.
En quinto lugar le cuento que un sujeto del trabajo entró a mi oficina y se robó un disco y lo cachamos, lo acusamos y lo corrieron o renunció o algo. ¿Saben cuánto se cobra eso en puntos-karma? Chaz.

Etiquetas: , , ,

miércoles, febrero 04, 2009

¡Feliz cumpleaños!

domingo, febrero 01, 2009

¡Yupi!

Por fin revelé las fotos que tomé con cámara réflex viejita. He aquí los resultados de mi segunda ronda de intentos. Juzgue, lector, que para eso es bueno.

Tazas de colores, ollita y tazones para gohan.


Se vende esposo enojado.


Pulpos en el súper.


Congreso de plátanos.


Víctor Hugo technicolor.


Vale por una carne de hamburguesa.

Etiquetas: , , , , ,