lunes, abril 27, 2009

Haciendo uso de la autoridad que ser dueña de este espacio me otorga, me permito pasar lista. Lector, alce la mano si sigue usted por ahí

Yo aquí sigo. No he sido víctima de la influenza, aún. Sin embargo, hoy estuve a punto de morir de un infarto cuando salí al súper. Todo y todos me dieron miedo. Pato se acercó a una muchachita para preguntarle dónde estaba alguna mercancía. Mirada extraviada, agarrándose de los anaqueles, la muchachita le respondió, tras escuchar la pregunta tres veces, que no se sentía nada bien. Ya después supimos que tal encuentro había coincidido con la hora del temblor, de modo que la muchachita en cuestión podría haber estado muriendo de esto o aquéllo. Pero, mientras tanto, yo entraba en un estado de histeria que no es raro en mí, con o sin epidemia, con o sin temblor. Mi corazón, débil y enfermizo, no aguanta tanto trajín. Por fortuna, lector, he estado en casa desde el viernes, siguiendo el siguiente protocolo:
-Me alimento de manera ligera, y procuro el sutil balance entre las diferentes secciones indicadas en el plato del buen comer: poca carne, muchas verduritas y jugos de frutas, algunitos carbohidratos, pero sobre todo muchas paletas de yogurt hechas en casa con el artefacto hacedor de paletas que compré en el mercado Portales.
-Duermo y despierto a horas poco usuales.
-Paso la mayor parte del tiempo hecha bola, leyendo, oyendo las noticias, rellenando la agenda con crónicas detalladas del tiempo de encierro y resolviendo sudokus contra reloj.
-Encuaderno: estoy haciendo nueve libretas en serie, pero en brevísimos episodios.
-Envío montones de mensajitos telefónicos a mi familia, que sufre la contingencia en otra parte del territorio nacional.
-Escucho las películas que Pato ve en la otra habitación, la música que escucha el vecino en el otro departamento, los helicópteros que pasan por encima del edificio, las ambulancias que pasan a toda velocidad sobre Tlalpan hacia el INER repletas de gente más escandalizada que enferma, me imagino.
-Me pregunto constantemente cuándo voy a barrer y trapear y poner las repisas.
-Uso mis prendas con laxitud de criterio, sin importar si la falda combina con la playera o si el conjunto es adecuado con las chanclas.
-Me pinto las uñas por lo menos una vez al día. Tengo un nuevo barniz verde cuyo manejo aún se me complica.

¿Cómo pasa usted las horas, querido lector? ¿Qué más me recomienda hacer? Me estoy aburriendo.

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9 Comments:

Anonymous Un gato que no es hipocondríaco pero que igual teme said...

Yo propongo que hagamos rompecabezas, podcast influencíacos, veas tus pelis pendientes y claro, lo que ya enumeraste mas aquello que no.

Bueno, creo que es todo y me despido con aquella frase del famosísimo filósofo argentino G. Cerati: " Despiertameeeee cuando pase la influenza"

23:26  
Blogger GA said...

¡Presente!
Yo propongo organizar reuniones clandestinas, ya que ahora todas lo son.

00:45  
Blogger GA said...

¡Claro!
También propongo que se me permita el acceso a un blog al que quiero asomarme desde hace mucho: La Parra.
(Buen intento, no puedes negarlo)

00:46  
Anonymous Ivanius said...

Mis actividades de "contingencia sanitaria" no incluyen el asueto laboral, así que puedo contemplar lo que sucede a pie de calle, o a pie de metro, o a pie de pesero. O a pie a secas.
Últimamente, la lluvia aparece y la luz desaparece, así que en la penumbra de las velas sólo me quedan dos opciones: invocar a la musa (con resultados harto abundantes pero disparejos) o rezarle a san aIpod para despejar tinieblas.
Mi alimentación está severamente lejos de Pantagruel, así que eso tampoco es tema. Pero ya habrá, y si eso ocurre, aparecerá en la pocilga, siempre y cuando lo permitan a la par el dios y la Cía. de Luz.
Pero Dianiiita... si usté quiere sugerencias para este tan querido espacio, se me ocurren dos:
La primera, escribir y escribir, programando las publicaciones para dosificar las ausencias.
La segunda, ponerse al día con la atención personalizada característica de este blóc.
¡Presente!

P.D. A mí también me gustaría saber qué hay en La Parra... pero no lo digo porque soy MUY prudente.

=)

09:30  
Blogger Nadia said...

¡Aquí toy! Ya sabes que estoy encerrada a piedra y lodo, ahora vivo en cautiverio.

¿Sugerencias? Pues ya hice mis compras de pánico con poco éxito, pero éso le pondría emoción a tu aburrimiento. He visto las noticias, estoy haciendo mis quehaceres domésticos, vi Wall-E, pa ir entrando en atmósfera. Mmmm, no se me ocurre más. Tal vez podrían jugar cartas o dominó, echarse unos alcoholes, cantar, hacerse peinados, hacer body painting, acicalarse, espulgarse, dormiiiir, dibujar, y ya. La verdad mi cerebro está dormido.

13:53  
Blogger Enoch said...

Na. Lo chido es salir a la calle a ver lo que pasa. Bueno, yo tengo que ir a una oficina en donde corre adrenalina por que la jefa dice que no trabajamos y nosotros que sí. Y entonces, mientras todos cultivamos la paranóia, algunos sin quererlo como yo, escuchamos el noticiero como música ambiental mientras mascamos un discurso de productividad laboral. Lo dicho en su lugar y en su momento: cada quién prioriza lo que le es más importante.

Cuéntanos que lees, escribe sobre lo que lees. No como un ensayo que deba ser publicado o calificado, sino más bien lo que te inspire. Alargalo tanto como puedas y quieras.

Aunque mejor debería recomendaroos que encuadernes porque por ahí tengo un reclamo: ¿En dónde está mi obceno pájaro? Sí, es mio.

Otra cosa que puedes hacer atorarle a la meditación zen. El otro día vi un rpograma en el 22 sobre eso. Me pareció un mensaje subliminal en medio de la psicosis colectiva. La imagen más curiosa es la del Master Joda de los zen que tiene como 103 años, más menos, y diario se levantaba a las tres de la mañana a meditar. Entonces me acordé de tí que comienzas tus meditaciones con Sabina o un pollito cantándote al oido, más menos, a la misma hora.
Lo que más me pregunto es cómo se medita zen, je, no más vi al viejito pero aparte de su neurótica disciplina no develó el método para conectarse con el todo.

Bueno Diana, presente. Y qué, ¿seguirás las recomendaciones? ¿mínimo pasarás lista en voz alta?

17:54  
Blogger GA said...

¡Ash! ¡Además de no dejarme entrar a La Parra me llaman imprudente!

21:43  
Blogger Fairest Creature said...

Muchas gracias a todos por cooperar. Es muy importante pasar lista en estos momentos, para saber que todos siguen ahí. ¿Debo asumir que todos los que no pasaron lista han pasado a mejor vida?

Gato no hipocondriaco: tienes que presionarme un poco más porque no hemos hecho ninguna, pero ninguna de las cosas que has dicho, excepto por aquello que enumeré y aquello que no. Te dejo un beso aquí, y te doy otro al rato que me hagas caso.

Ga: acá en la Portales se han estado armando unos conciertos de miedo, acá, la pura banda. Yo no he salido, pero si te animas... bueno. No, todavía no hay acceso libre a la Parra, no, no, no. Mira, estuve asíiiii de caer en tu treta, asíiiii. ¡Abrazo, Ga!

No, Ivanius, no puede ser. ¿No podrá usted empezar a sudar y a toser y a marearse y así, hasta que le den vacaciones? Se está mucho más en paz estando en casita. Y bueno, en atención a sus sugerencias, verá, ya estoy contestando comentarios (con suerte me sigo hacia entradas anteriores, pero nunca se sabe), y, sí, en cualquier momento me pongo a armar una nueva entrada, porque debo seguir pasando lista =)
Ahí le encargo que no le ande llamando imprudente al lector contiguo, ya ve que no está el horno para bollos, qué barbaridad. Un abrazo, Ivanius.

¡Chole! Veamos, hacer mis compras de pánico estando sumamente apanicada mientras las hacía, ya.
Noticias, ya. Quehaceres, ya casi. Ver Wall-E o alguna película para entrar en ambiente, no, pero vi una maravillosa en la que Elmo se vuelve verde en un intento por ayudar al planeta Tierra. Cartas y dominó, no tengo. Alcoholes, no, me da flojera, ya sabes que puedo pasar cuatro horas con la misma cerveza ya toda tibia. Cantar, ya, todo el día. Peinados, ni que fuéramos tus barbies. Body painting, no, no tengo pintura, pero nos podríamos hacer patchwork con todos mis retazos de tela, ¿eso sirve? Acicalarnos y espulgarnos, uhm, deja pienso... sí, ya. Dibujar, och, no, soy malísima. Te mando un abrazo, tú.

Muñeco: no pudiste escoger un peor momento para ponerte a chambear. Autosabotaje, le dicen. ¿Dónde trabajas? Quiero todo el chisme, ya, por favor, ya. Veamos: escribir sobre lo que leo, posiblemente en un rato más lo haga. Encuadernar, sí, en eso estoy, pero tu pájaro de la noche ya está listo, sí, sí, lo juro, es que, och, no me he puesto de acuerdo para entregarlo. Además a ti qué te importa, si no es contigo el trato, och. Meditación zen... creo que debiste ver el documental completo, ¿me estás poniendo a meditar a lo puro menso a las tres de la mañana a ver si jala? Y sí, seguiré las recomendaciones, siempre y cuando tengan coherencia, ja. ¡¡¡Te mando un abrazo, Muñeco!!!

Ga: si todo sale conforme a lo planeado, ya no te llamarán imprudente, pero, no, a la Parra no.

11:26  
Anonymous El gato que aparece en Narnia said...

Presente digo, presente.

00:30  

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