miércoles, abril 22, 2009

Soy una persona de sueño pesado

1. El título de la entrada es el eufemismo más grande del que la humanidad haya sido testigo. La realidad es que duermo como una maldita piedra. Desde siempre me ha costado un trabajo infinito no ya levantarme de la cama, sino siquiera abrir un párpado. Generaciones enteras de Solanos, Romeros, Bustos y Madrides han sufrido por mi causa, dado que mi narcolepsia no les permite seguir con su vida normal ni atender sus compromisos como manda el dios. (Please, don't wake me, no, don't shake me, leave me where I am... I'm only sleeping!)
"¡Hasta aquí!", me dije. Y, dado que soy gente de extremos, a últimas fechas acepté el reto de comenzar el día a las cuatro de la mañana. Por extraño que parezca, puedo levantarme con más facilidad a esa hora, porque resulta más estimulante, mientras que despertar a las seis me llena de apatía ante un día que promete prisas y trabajo forzado y bostezo y bla. Despertar a las cuatro posibilita un día productivo: me da tiempo para coser una libreta, ver una película, desayunar de manera saludable, resolver un sudoku nivel intermedio, leer un capítulo, qué sé yo, las posibilidades son infinitas. Con la ayuda del peor disco de Joaquín Sabina, he podido despertarme muy a tiempo para exprimirle la productividad al día, lo cual me hace muy feliz.
De pronto, tragedia: Joaquín Sabina de plano no se dignó a cantar temprano. Ayer me desperté a las siete cuarenta y cuatro, asunto terriblísimo, porque mi hora de entrada al trabajo es a las siete y media. Corrí debajo de la regadera, me puse una ropa ahí medio arrugada que encontré y me peiné en el taxi. Hoy me desperté a las siete. Otra vez corrí, pero al menos me dio tiempo de darle un sorbo al café que me preparó Patrice.
¿Qué demonios me pasa? Estoy perdiendo tiempo importante, fundamental, que podría ser usado en mi favor de alguna manera. Me frustra terriblemente saber que el tiempo que paso dormida es tiempo tirado a la basura, que todo lo que no hice mientras dormía no podrá ser hecho jamás.
Memento mori, pffft.
Ya me fui a comprar un despertador a prueba de piedras. Me costó ciento veinte pesos, pero creo que lo valió. Juzgue, oh, lector.


Mañana no me la haces, Joaquín Sabina.

2. La canción ininteligible de la semana
Me gusta aprenderme canciones que me resultan complicadas o que no entiendo. Me aprendí "Ya no sé qué hacer conmigo", del Cuarteto de nos, en una noche en que la escuché compulsivamente. Me aprendí "Manatsu no yoru no yume", se Suga Shikao, en una semana, en los tiempos en que tenía un mp3 player (o no sé cómo se llamaban esos aparatos del lustro pasado), gracias a que transcribí su letra como veinte veces y a que la cantaba con Stevie en el taxi que nos llevaba a casa en la era del periódico del demonio. Me aprendí "Monsieur", de Fersen, que era relativamente fácil, y "Pièce montée de grands jours", para cantarla en dueto con el Pasto. Y así muchas.
La canción ininteligible de la semana es "Inní mér syngur vitleysingur". Acepte el reto de aprendérsela para poder cantarla conmigo. Ya verá qué satisfactorio es repetir palabras a lo puro menso. Yo ya me estoy aplicando.



Y aquí le va la letra:

Á silfur-á
Lýsir allan heiminn og augun blá
Skera stjörnuhiminn
Ég óska mér og loka nú augunum
Já, gerðu það, nú rætist það
Ó nei

Á stjörnuhraða
Inni í hjarta springur, flugvélarbrak
Ofaní jörðu syngur
Ég óska mér og loka nú augunum
Já, gerðu það, lágfara dans
Allt gleymist í smásmá stund og rætist það
Opna augun
Ó nei

Minn besti vinur hverju sem dynur
Ég kyngi tári og anda hári
Illum látum, í faðmi grátum
Þegar að við hittumst
Þegar að við kyssumst
Varirnar brenndu, höldumst í hendur
Ég sé þig vakinn
Ég sé þig nakinn
Inní mér syngur vitleysingur
Alltaf þið vaða, við hlaupum hraðar
Allt verður smærra, ég öskra hærra
Er er við aða, í burtu fara

Minn besti vinur hverju sem dynur
Illum látum, í faðmi grátum
Ég kyngi tári og anda hári
Þegar að við hittumst
Þegar að við kyssumst
Varirnar brenndu, höldumst í hendur
Ég sé þig vakinn
Ég sé þig nakinn
Inní mér syngur vitleysingur.


3. A continuación seguiré el ejemplo sentado por Nadia, y compartiré un fragmento de escena de película. Es uno de mis momentos favoritos de Dog day afternoon. Es una lástima que a) el sujeto que subió esto a youtube haya cortado tan abruptamente la respuesta de Sal, y b) mi copia pirata haya desaparecido, porque no la puedo rehacer correctamente. But you get the picture: Wyoming. Entonces, bueno, esto se convertirá en una sección, porque ya estoy pensando en otras escenas que quiero compartir. La titularé "Mis momentos dorados en la historia del cine", ja. Si a usted se le ocurre un nombre más cheesy, échelo.

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5 Comments:

Blogger |2oo said...

Dios! Me tienes que regalar un despertador así!!! Yo no sufro de narcolepsia yo muero cada noche (bueno madrugada) y revivo al día siguiente. Lo juro! Un día tembló durante la noche y todo el mundo se despertó y me abandonaron a mi merced..... Hasta que por fin se acordaron de mi el temblor ya había acabado....

Ademas los despertadores, primero despiertan a todo al edificio y los molestos vecinos son los que me despiertan a mi!

Lo peor es que cuando por fin encontré algo que me despertaba, mi cel, perdió su efecto como a la semana!!!! Es tan molesto. Por ejemplo hoy no se como llegue a mi clase de las 8:40 cuando me levante a las 8:10! Me arregle en cinco minutos, vencí al trafico y corrí por medio Coyoacan pero lo logre!

21:44  
Blogger Enoch said...

1)no sé cómo es despertar con Sabina cuando más bien te duerme, y que conste me gusta un resto. A ese despertador le hace falta un gallo que la granja la tiene completa...

2)recuerdo tus audifonos de Sabludowsky en el periodo "reto japonés", y sí, lo satisfactorio vino cuando la aprendiste, sonaba bonito, algo así como mishimi mishimi saaaaaaa... no más que con cadencia.

3)Diabli HD presenta:(acto seguido aparezco rugiendo como el león de la Metro golden bros).

23:32  
Anonymous Ivanius said...

1. Espero que el despertador sea de pilas, porque las recientes demostraciones de eficiencia de la "Cía. de aLUZamiento y ni el menor esfuerzo" pueden aniquilar hasta a la proverbial puntualidad de un auténtico reloj polifónico.

2. Yo decidí no memorizar cosas poco inteligibles desde que intenté descifrar una canción de Cocteau Twins... o probablemente cuando una profesora de Civismo me dijo que Masiosare SÍ era nombre propio. Pero la canción de Sigur Ros tiene buena música.

3. No quiero invocar a la tarde de perros porque el dios del vudú multimedia me ha castigado con dureza en las últimas ocasiones. O será que Al Pacino me cae un poco mal últimamente. Shutup.

10:25  
Blogger Nadia said...

1. Pregúntenme si sufrí de la narcolepsia de la f. creature. Jajaja!!! Hice uso de todos los medios y jamás logré hacerla despertar a la primera llamada. =) (BTW, qué gacho despertador, yo lo aventaría por la ventana!)

2. No se me dá muy bien éso de andar aprendiendo letras que sabrá dios que dicen, pero güeno, sé que tienes el don, así como para muchas otras cosas, menos para despertar.

3. ¡Qué bueno que sigas el ejemplo de tu hermanita mayor, aunque en mi caso, no surtió el efecto esperado, ya veremos si funciona en la siguiente emisión. ¡Jo!

22:36  
Blogger Fairest Creature said...

Ja, |2oo, me consta que te mueres cuando duermes, que no despiertas ni a bobesponjazos y patricioestrellazos. Dios mío santísimo, este relato tuyo es la historia de mi vida. Cómprate el despertador ése, ya verás cómo te hace el milagro, es TaAaAaaAAAaN molesto.

El punto con Sabina, mi querido Muñeco, es que es el disco más culero que se le pudo ocurrir grabar. Es tan, pero tan malo, que no hay de otra que hacerse de fuerza de voluntad e ir a apagarlo. Ja, todavía trabajo con mis audífonos gigantes, pero mis compañeros de trabajo no son tan benévolos como tú y no los toman tan a bien, así como tampoco toleran mis cantos en lenguas (obviamente, yo tampoco tengo que soportarlos todo el día diciendo "ay, dios, tú eres mi amorcito"). ¿Cuándo vienes a que te grabe el rugido con melena y eso?

Sí, sí, por supuesto, Ivanius, es de pilas, si hasta cree que me voy a confiar de la eficiencia en el suministro de servicios de esta ciudad. No entendí muy bien por qué la masiosarez (ve, no nombre propio, sino sustantivo común) de su profesora de civismo lo convenció de no aprenderse canciones en lenguas. Se está usted perdiendo de uno de los placeres de la vida, y mire que queda poca. Por último, sépase que esa película me gusta un resto, y el punto en el videíto no es Pacino, sino Sal (el nombre de cuyo intérprete no puedo recordar, pero usted me entiende, el otro güey que no es Pacino).

Och, o sea, como yo me confieso, me echas piedras. Ora me vas a salir con que tú saliste muy buena pa la despertada, bueeeno. ¿Qué tú no te sabías canciones en lenguas nórdicas ficticias raritas? Och, me suena, como que me quiere sonar. Sí, bueno, hay que esperar emisiones futuras de tu sección, ya verás que agarra.


Besos a todos.

11:47  

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