viernes, mayo 01, 2009

Hasta este momento me he comportado a la altura de las circunstancias, pero hay cosas que no puedo soportar

Adivinó, lector: Dabo está cerrado hasta nuevo aviso. El mundo, como lo conozco, ha terminado para mí. ¿Dónde demonios se supone que voy a comprar papeles, juguetes, plumas rojas? Dabo se ha convetido en una parte fundamental de mi vida, tanto más cuanto que me queda a cinco minutos a pie. Se supone que estoy encuadernando, ¿dónde voy a comprar el papel que me hace falta? Tenía en mente un muñeco de peluche que sé que puedo encontrar ahí y sólo ahí, y me resulta muy urgente, porque ya hasta le elegí un nombre.
Por otra parte, debo dar constancia de que empecé mi segundo trabajo (que resultó ser el único, porque el primero ya estaba en suspenso desde el día en que se dio la voz de alarma) hace dos tardes. Fui el miércoles en la tarde, y luego ayer en la tarde, y ahora está suspendido hasta nuevo aviso. Sin embargo, a diferencia de lo sucedido con mi primer trabajo, al que no pude ni regresar a recoger mis audífonos gigantes, acá me dieron un altero de papeles que tengo que corregir para cuando sea dado volver. Estoy contenta, pues mi entrada a este trabajo ha sido feliz, sobre todo porque implica volver a hacer algo que me disfruto hacer, y porque la gente bajo cuya autoridad me encuentro tiene confianza en mí.
Mis plumas favoritas para corregir pruebas son las Bic Intensity. Son bastante difíciles de conseguir. Cuando las hay, el paquete viene en colores azul y negro. Adivine usted qué gigante papelería que sí maneja las rojas con regularidad está cerrada. Och. Caminé toda la Portales en busca de una papelería abierta. Nada. Todo está desierto, excepto por las Michoacanas y la encuadernadora Cóndor (que es la de don Encuáder, evidentemente).
Ah, de la vida, ¿nadie me responde? / ¡Aquí de los antaños que he vivido! / La Fortuna mis tiempos ha mordido; / las Horas mi locura las esconde.
Nada que hacer. Me aburro. Me aburro. El cuerpo me duele de tanto descansar. Argh, me azoto.
A continuación van unas fotos de cosas divertidísimas que han sucedido durante la contingencia. ¡Atención!

Se me pudrieron unos plátanos.

Zazá tuvo un par de hijitos.
Todavía no tienen nombre, ¿sugerencias?

¿Todavía hay alguien por ahí?

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5 Comments:

Anonymous Ivanius said...

Habrá que buscar las esas plumas que usté dice, a ver qué tal.
Finalmente obtuve asueto laboral (y sin necesidad de toser). Ora estoy meditando la conveniencia de a) Tomar algunas fotos; y b) Indagar más sobre el mentado féisbuc.
Si eso no es clara prueba del marasmo de inactividad, no sé qué más pueda ser.
¡Presente!

23:43  
Anonymous Ivanius said...

Cactus-sugerencias: a) Mimí y Pepe. b) Laszlo y Lola. c) Clara y Belle.

Y ya, porque si continúo, mi degradación neuronal, además de inevitable, será plenamente evidente. Saludos.

23:49  
Anonymous Gatoberto (no tengo nada que ver con Dillbert) said...

Och... la verdad es que estas vacaciones forzadas me están matando...
Por mi parte les informo que ya he visto un montón de películas... si, las mayorías infames.
No me queda otra que decir presente y que vivan las fotos de la Fairestberta creatureberta...

00:16  
Blogger Nadia said...

¡Como dos gotas de agua: a mi también se me pudrieron los plátanos y fue realmente divertido observarlos todos prietos para luego tirarlos a la basura!!!

00:54  
Blogger Fairest Creature said...

Hola, Ivanius, qué bueno que le dieron días para esconderse de la peste =) ¿Por fin por qué se dedidió? ¿Tomó fotos?, ¿puedo verlas? ¿Le entró al féisbuc? Pónganos al día en los chismes, haga el favor. Le mando un abrazo. Por cierto, me quedé con Laszlo. Los demás no me terminan de convencer. Pero, en su honor, el más altito lleva el nombre que usted sugirió. El chaparro no lleva nombre aún, pues nadie más se dignó a ayudarme en esta tarea.

=) Gatoberto, doy constancia de que has visto muchas películas infames. Ya de plano vernos obligados a estudiar los inicios de la carrera de Jet Li es síntoma de que tenemos que volver al trabajo cuanto antes. ¡Besos!

Jajajajaja, Nadia, se lleva en los genes eso de dejar pudrir la fruta. Qué risa me dio tu comentario.

17:45  

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