lunes, junio 15, 2009

Olympus Pen-D3 Half-frame

Hace algunos ayeres, mi mamá se fue a Europa. Como era muchacha moderna, se llevó consigo la cámara más compacta, amigable y con onda del momento: una Olympus Pen-D3 (creo que había unas de la misma línea con más onda, pero digamos que ésta tenía onda suficiente para una chica de mundo). ¿Qué fotos habrá traído mi madre de sus exploraciones en el viejo continente? Misterio. ¿Qué otros caminos habrá recorrido la cámara -con o sin mi mamá- y qué otros escenarios habrá observado? Misterio.
El asunto es que la semana pasada fui a despedirme de mi abuelita (no se azote, lector, nomás fui a desearle feliz viaje, porque está de retiro familiar en un poblado más o menos cercano) y, en su consabida generosidad me regaló la vieja Olympus Pen-D3 que perteneciera a mi mamá y a no sé qué tantas otras personas. No me regaló la Polaroid porque -oh, dramón- se la regaló a un personaje misterioso (óigase el rugir enfurecido de mis tripas). Todo esto tiene sentido porque mi abuelo tenía una gran afición por los aparatejos complicados y de alta tecnología: cámaras de fotos y de video, radios, pantallas de proyección y un largo etcétera que ahora es más bien corto, porque todo se ha regalado y vendido y prestado y perdido y, ah, por fortuna me he quedado con la vieja cámara.
En cuanto tuve la cámara en mi poder, corrí a revelar un rollo que estaba ahí atrapado desde hace por lo menos diez años. Encontré pocas fotos: imágenes de mi abuelo Carlos sonriendo a la cámara, de mi abuela cocinando y del atleta paralímpico Juan Ignacio Reyes, quien -a que usted ni se lo imaginaba- es amigo de mi abuela desde hace muchos años. Larga historia.
De inmediato le puse un rollo nuevo a la camarita, y a disparar. Tomé fotos maravillosas por la zona de mi casa: microbuses, perros, zapatos, piñatas, letreros, patricios, plantas, comida. Esa misma tarde llevé el rollo a revelado, y mi sorpresa fue mayúscula cuando salió virgen. Sí, lector, puse mal el rollo, y la cámara lo escupió y no me avisó e hice el ridículo en mi centro de revelado más cercano.
Tuvo que pasar una semana entera para que otra vez pudiera salir a la calle a tomar fotos a toda velocidad, de camino a hacer las compras quincenales. Si bien ahora no me esforcé tanto en tomar las fotos ni en encontrar objetos maravillosos, estoy contenta con los primeros resultados. Aquí hay algunas fotos tomadas por mí, y otras tantas tomadas por el Pasto. No se vaya sin darme su opinión.

Mandando mensajitos
y poniendo mi cara de pocos amigos.



Mi pila de trastes limpios
y mis trastes de lejos con cafetera, trapos y calentador.


Xola Luz y Zazá
y Xola Luz solita.


Yo desatendiendo a mi hijo maltratado
y yo huyendo de la lente.


Un lugar con servicio de guillotina
y nuestros pies.


El refri y el horno que tiene un botón que dice
"Pescado a la veracruzana".



Yo muy metida pegando las guardas de un libro
y un puesto del mercado.

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9 Comments:

Blogger Enoch said...

La foto del reflejo tomando una foto es un tópico en tí, ¿cierto? Un día de estos inmortalizarás el infinito y entonces me contarás que se siente, va. ¿Tú crees que de ese otro lado del espejo, es decir, nuestros reflejos, también se conozcan y sean amigos?

Por otro lado; a mí se me hace que más bien el hijo te maltrata a ti, y qué crees, en casa tenemos un trapo igualito al que está debajo de tu sartén y ya... volveré para comentar estas mismas fotos, porque en este preciso momento no encontré el detalle que desata a las palabras.

10:07  
Anonymous qattus said...

Excelente fotos, todas salieron lindas, definitivamente lo único que no te dijo tu abuelita era que la cámara es mágica.

qattus

10:45  
Blogger Nadia said...

La abuelita tiene mil cámaras mágicas. Yo, por mi parte, tengo una Canon AE1 hermooooosa!!! Que en realidad fue un regalo de mi abuelito, cuando todavía andaba en estos planos dimensionales. hace buen rato no saco a pasear a la camarita mágica. Tal vez esta sea la respuesta que andaba buscando a mi vida monótona. Te quiero. Gracias!

21:23  
Blogger GA said...

Mi favorita: Tú hueyndo de la cámara.
¡Abrazo!

16:19  
Blogger Ivanius said...

A mí me gustó la foto del refrigerador, con su mensaje magnético, enigmático y alegórico.

18:42  
Anonymous Ivanius said...

Pos-scriptum (o Pues-escrito): Sépanse los fánseses de este espacio que mañana 26 de junio es el aniversario de la hoy cabeza de Berlioz, antes Cajón Desastre.

Ahí queda la indicación. O invitación. O insinuación. O qué.

00:11  
Blogger Ivanius said...

Lo dicho: ¡Feliz aniversario a La Cabeza de Berlioz!

10:56  
Blogger Enoch said...

Sí, yo también felicito en la rememoración del día en que este espacio fue abierto.

Y la verdad que bueno que lo recordaron porque nunca me acuerdo de aniversarios y fechas y así...

Va,un abrazo Diana.

12:59  
Blogger Fairest Creature said...

Si mi reflejo llega a conocer a otros reflejos, Enoch, seguramente que es igual de antisocial que yo y no les habla y les pone su cara de pocos amigos. Es un placer conocer las características de tus trapos de cocina. Ahora siento que te conozco un poco más. Un abrazo, Muñeco.

Síii, Qattus maltés, mi cámara es mágica y saca chispitas de colores y serpentinas de luz y fuegos artificiales y la amo con todo mi corazón. ¡Besito!

Hermana, tienes que salir al mundo a tomar fotos. Acéptame la invitación, y vamos por el mundo sacando fotos mágicas. Abrazo fuerte.

Je, las fotos en que salgo huyendo de la lente son mayoría en mis archivos. Un abrazo, Ga.

¿Verdad que el mensaje no puede irle mejor a mi heladera, Ivanius? Sospecho que el aniversario de este blog es cada vez menos celebrable, pero tiene su encanto en tanto que me recuerda de otros eventos que no deben pasar inadvertidos. Otra vez feliz cumpleaños, Ivanius the Great.

Jajaja, Muñeco, me consta que no recuerdas aniversarios y fechas y así. Gracias por atender al llamado superpoderoso de Ivanius y felicitar al blog.


Abrazos a todos. Los quiero.

11:32  

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