jueves, julio 02, 2009

Sobre mis amigas

1. Les dije que quería platicarles algo importante, y me dijeron que mejor se los contara después, cuando estuviéramos de salida. Cuando estábamos de salida, mis amigas se pusieron a platicar de otras cosas, supongo que más importantes, con otras personas. A mis amigas les gusta mucho ir al gimnasio, y pueden pasar la tarde contándome de los aparatos a los que acceden en su gimnasio chic. Mis amigas se van todas las tardes al gimnasio chic y nunca tienen tiempo para nada al término de la jornada. Por alguna razón, tienen tiempo para la chela o el café tormenta con otras personas, supongo que más interesantes. A mis amigas les gusta darme consejo, y decirme que me estoy perdiendo de las cosas interesantes que pasan acá por estar allá, pero no les gusta que les cuente que allá pasó algo bastante interesante, porque, como digo, cuando iba a ponerlas al tanto, me dijeron que mejor se los contara después, cuando estuviéramos de salida. Me dijeron que me vendían una cama. Yo no quería una cama. Era una oportunidad para verlas un sábado por la mañana. Ya me iba a hacer de una cama que no quería, cuando de pronto me dijeron que no, que ya no estaba en venta. También ofrecí repostería y encuadernación y disposición y tiempo y chicles color rosa. Todo es mi culpa porque no me dejo pintar y porque no me gusta ir a la bodega Julio que queda sobre Tlalpan y porque mis blusas no muestran mis tetas y porque doy desconfianza y porque soy jodida y porque no tengo puta idea de qué es una elíptica. Quizás acceda a comprar la bicicleta.

2. Pero no me importa, porque yo tengo a Víctor Hugo.

Y vale cuatro puntos.

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3 Comments:

Blogger Enoch said...

Yo siempre he pensado que Victor Hugo es tiburón. De ser así podrías mandarlo a que devore a quien no tuvo la sensibilidad de escucharte.

Es buena idea, ¿no?

11:56  
Blogger Ivanius said...

No sé qué sea un café tormenta, aunque he tomado algunas bebidas muy turbias.

Una elíptica le da muchas vueltas pero no se mueve de su sitio. O sea que funciona sin rodeos.

También me quedé pensando en la cama. Pero habría preferido quedarme en la cama. Sin pensarlo.

11:59  
Blogger Nadia said...

Amistad ¿amistad? Últimamente me he estado preguntando qué diablos es éso. Comparto un poco tu sentir. No sé si sea cuestión de no adaptarse a las circunstancias y no lograr mezclarse adecuadamente en el medio. Yo todavía, después de 3 años en el mismo lugar, me siento fuera de él. El jueves hicieron una comida y no me invitaron, así! Por fortuna, tienes a Víctor Hugo, él es buena compañía y no hace comentarios fuera de lugar. =) ¿querrá ser mi amigo también? Pregúntale.

00:02  

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